Discurso apertura de las primeras jornadas neuquinas sobre recursos tecnológicos.

marzo 4, 2009

Queremos que en estas jornadas interactuemos entre las distintas provincias y con Nación para poder trabajar, como decía Rodolfo (Laffitte), en el buen uso de tecnologías que están disponibles. Nosotros tenemos un excelente recuerdo del trabajo del Instituto Geográfico Militar en la provincia de Neuquén, ha trabajado en relevamientos de toda naturaleza y también en toda nuestra cordillera, dejándonos estudios que, como decía Rodolfo, fueron muy importantes para utilizarlos como base de datos para tareas que se han realizado en distintos lugares.Y poder hoy compartir estas jornadas, en las cuales estamos proyectando también a la provincia de Neuquén hacia un nuevo horizonte, que es contar con una infraestructura similar a la que tiene Nación para la provincia. Es muy importante, porque Rodolfo decía que la provincia de Neuquén en muchos momentos fue líder en planificación, fue líder en tecnología, y en los últimos años, por distintos motivos, dejó de serlo. Creemos que no se trata de liderazgos hoy sino justamente de construir entre todas las provincias una interacción en red horizontal, donde estemos hermanados en la búsqueda de soluciones y donde estemos hermanados también en actualizar estas experiencias para poder aprovecharlas mejor. Nosotros tenemos un gran trabajo que hacer en materia catastral en la provincia de Neuquén.

Hemos tenido un crecimiento muy importante, como todas las provincias seguramente, en materia de construcciones, de parcelas, de loteos, de nuevos emprendimientos inmobiliarios. Y, bueno, estas tecnologías nos pueden dar una mano muy grande para ordenar no sólo la parte catastral y de rentas, sino ordenar fundamentalmente los territorios, a partir de un ordenamiento territorial que nos permita organizar y planificar la vida en nuestras ciudades.

Yo, cuando venía para acá, pensaba en la importancia de la información geográfica y territorial. Y pensaba, desde “El arte de la guerra” de Sun Tzu hasta libros del arte de la guerra como los de (Karl) Von Clausewitz, que siempre el dato geográfico, el dato espacial, era fundamental para la planificación de las guerras. Tal vez si estas tecnologías nuevas, de los últimos 20 o 30 años, hubieran estado en posesión y dominio de muchos estrategas y generales de la guerra desde épocas inmemoriales hasta ahora, habría cambiado el curso de la historia. Quizás el buen observador de aquellos tiempos, sin las tecnologías que hay actualmente, fue el ganador de batallas. Desde un Alejandro Magno o un Napoleón a un San Martín o un Belgrano. Posicionarse bien en el terreno significaba ganar una batalla.

Hoy nosotros estamos trabajando para la paz. Y trabajar para la paz significa trabajar para el desarrollo. No hay posibilidad alguna de paz si no hay crecimiento, desarrollo, progreso.

Y la única manera de crecer y progresar socialmente y económicamente es a partir de una buena gestión. Y una buena gestión se realiza optimizando los recursos. Y la manera de hacerlo es contar con buena información de base. Nosotros con estos sistemas de información podemos tener accesible en la red toda la información necesaria para tomar decisiones. Dónde construir una escuela, dónde hacer un desarrollo productivo, dónde van a impactar las crecidas de agua, en qué lugar tenemos que trabajar para hacer la integración entre nuestras comunidades mapuche, con nuestros centros y polos de desarrollo y producción. Toda esa información que tiene que estar en la red a disposición de todos los ciudadanos, del gobierno, es muy importante porque es información que puede ser actualizada en forma periódica, en forma permanente y desde distintos organismos. Entonces tenemos una información no solamente completa, sino actualizada, y le permite a todos los estamentos del Estado, nacional, provincial y municipal, tomar decisiones con datos homologados, con datos que son precisos y contundentes, y no estar renegando porque un gobierno es de un signo, el otro gobierno es de otro, escondiendo información, sino ser generosos porque en definitiva tenemos que trabajar para mejorar la calidad de vida de los habitantes.

Yo me siento honrado de estar inaugurando estas jornadas, y realmente comparto con Rodolfo que la convocatoria ha sido realmente exitosa. Esto es mérito de todos y cada uno de ustedes, de los que están aquí presentes, yo les deseo unas jornadas provechosas y que toda la información que surja sea en provecho de los habitantes, de todos los que son usuarios de la red en esta materia, de todos los organismos del Estado que van a trabajar aprovechando esta información, para tomar decisiones con exactitud.

Vivimos tiempos de crisis, crisis profunda, seguramente debe ser la crisis más importante del siglo, y si es la más importante del siglo es la más importante de la historia de las civilizaciones. Esta crisis también se va a pasar, es importante, seguramente para todos nosotros, conocer la profundidad la dimensión y la duración de esta crisis, para saber donde encontraremos el piso para despegar. Pero lo que si es cierto es que las crisis no nos pueden aturdir, para dejar de hacer nuestras tareas y cumplir con nuestras responsabilidades. Las crisis, en definitiva, tienen que representar un desafío al talento, a la imaginación, a la creatividad, las crisis hay que atravesarlas y hay que enfrentarlas y seguramente lo haremos, yo lo decía el otro día, con sudor en la frente, con dolores, con dolores que significa el sacrificio de padecer las crisis en distintos sectores del mundo y de la realidad nuestra argentina. También atravesar las crisis significa poner a prueba el temple, la personalidad, y el carácter de cada uno de los que tenemos responsabilidades, y estas crisis solamente se atraviesan con participación de todos los sectores y con conciencia de la situación, en las crisis lo primero que hay que tener es conciencia de que existe.

Hay algunos que se hacen los distraídos y que les resulta más cómodo mirar para el costado, mirar para atrás, y creer que se vive en una isla de la fantasía o que se puede vivir en una isla de la fantasía. Nadie va a estar ajeno a la crisis que hoy vive el mundo. Es la crisis de un sistema económico que colapso, al cual varios terremotos lo impactaron de lleno y en la línea de flotación. Va a nacer un nuevo sistema económico, seguramente menos egoísta, menos materialista, más solidario. Seguramente no asentado sobre la codicia y la especulación, sino con la necesidad de tomar conciencia que el dinero, los bancos, todo lo que es el sistema bursátil, el sistema hipotecario, tiene que estar a disposición de la producción, del comercio, del transporte, de la generación de riqueza, de la construcción de viviendas, y de la vida de los ciudadanos. Por eso no quería dejar la oportunidad para felicitarlos porque en medio de la crisis hay que seguir con la tarea cotidiana de todos los días, enfrentando los problemas, trayendo soluciones. A partir de las soluciones tecnológicas estoy seguro que vamos a poder aportar al resto de la comunidad herramientas que también sirvan para solucionar la crisis y para hacer una economía más solidaria, donde haya la posibilidad de diferenciar, lo que yo citaba también el otro día en la legislatura, la diferencia que hay entre un habitante que ocupa un espacio geográfico en una nación, con un ciudadano. El habitante es el que normalmente tiende a servirse de una nación, a buscar beneficios, a reclamar sus derechos. En cambio el ciudadano es el que aprendió o aprende todos los días a reclamar sus derechos, pero tiene cabal conciencia de las obligaciones que tiene que cumplir en la sociedad para que la sociedad salga adelante.

El día que todos en el mundo y en Argentina los ciudadanos cumplamos con nuestras obligaciones y reclamemos con pasión y con decisión nuestros derechos, pero no nos convirtamos en una sociedad de peticionantes sino de hacedores de la realidad, seguramente vamos a construir esa nación grande que nos legaron los fundadores de la patria. Muchísimas gracias.