Se trata de la Lobesia botrana, una plaga cuarentenaria ausente en la Patagonia. El objetivo es conocer e implementar acciones para evitar su ingreso a la zona.

En el marco de las acciones implementadas para la prevención del ingreso de plagas a la provincia, se realizó en San Patricio del Chañar una reunión informativa para productores vitivinícolas sobre Lobesia botrana (polilla del racimo de la vid). Se trata de una plaga cuarentenaria ausente en la región Patagónica, por lo que es necesario extremar las medidas para mantener este estatus.

La actividad fue organizada por la subsecretaría de Producción, a través de la dirección Provincial de Desarrollo Productivo, en forma conjunta con la Cámara Empresaria Bodegas del Neuquén.

La charla estuvo a cargo de Esteban Rial, Coordinador Regional Temático de Protección, Calidad e Inocuidad Vegetal del Centro Regional Patagonia Norte del Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (Senasa).

El profesional explicó que la Lobesia botrana es una polilla de la misma familia que la carpocapsa que fue detectada en Chile en 2008 y en 2010 en Mendoza, por lo que es fundamental realizar todas las acciones tendientes a evitar su ingreso a la región, teniendo en cuenta que es una plaga muy dañina y difícil de controlar.

Medidas de prevención

El Senasa, a través de los puestos de la Barrera Fitosanitaria de los ríos Barrancas y Colorado, fiscaliza la totalidad del material vegetal que ingresa a la Patagonia, fundamentalmente aquel proveniente de las provincias de Mendoza y San Juan, con importantes superficies en cuarentena por la presencia de la plaga.

Los productores de la región no deben ingresar material vegetal desde las zonas en cuarentena, por ejemplo, material de propagación (de viveros de esas provincias).

También es importante la limpieza de maquinarias que provengan de Mendoza, que debe realizarse en lavaderos autorizados por Senasa. Además, si el equipo ingresara por el puesto de Catriel – 25 de Mayo, será lavado nuevamente con equipamiento propio del organismo sanitario.

Se destacó que es necesario extremar todas las precauciones, ya que el ingreso de la plaga a la región implicaría graves perjuicios para el sector vitivinícola por las pérdidas directas de fruta, pero también por los costos provocados por las tareas necesarias para su control.

Daños

La Lobesia botrana produce daños directos, provocando pérdidas en los volúmenes de producción, menor rendimiento por planta, afectando además la calidad de la uva, tanto para consumo en fresco como para vinificación.

Además, favorece el ataque de diversos hongos patógenos que provocan la podredumbre del racimo. En uva para vinificar, los residuos que dejan estos hongos transmiten mal olor y sabor a los vinos (daños indirectos), en tanto que en el caso de la uva de mesa con destino a exportación debe dar cumplimiento con tratamientos cuarentenarios internacionalmente aceptados que elevan el costo de producción.