Desde Atención Primaria de la Salud indicaron que lo que se busca es un cambio colectivo, por lo que alcanzarlo implica a múltiples actores, instituciones y organizaciones de la comunidad. 

Desde el ministerio de Salud difundieron algunas sugerencias para prevenir la obesidad y hábitos saludables para contrarrestarla, pues se trata de una compleja enfermedad que implica múltiples abordajes; y destacaron que incorporar estos cambios en la vida cotidiana implica comprender que la alimentación es un hecho social y complejo.

Desde el departamento de Salud Colectiva de la dirección general de Atención Primaria de la Salud explicaron que la obesidad es la manifestación del balance energético entre la ingesta y el gasto calórico de la persona y también es el resultado de una muy compleja interacción entre lo biológico y lo social.

Esta perspectiva plantea una búsqueda diferente en relación con la comprensión de la problemática, a la que también se suma una mirada particular sobre los alimentos que se consumen. Actualmente, todo está dominado por un grupo de alimentos industriales, ultraprocesados, entre los que se incluyen las gaseosas, las verduras enlatadas y los productos de copetín; en contraposición, se destaca que en los últimos años y desde distintos ámbitos se está trabajando fuertemente en lograr una elección de los alimentos más consciente.

Lo que se busca es un cambio colectivo, por lo que alcanzarlo implica a múltiples actores, instituciones y organizaciones de la comunidad.

“El tema amerita respuestas sociales y comunitarias, vinculadas a la alimentación saludable, la actividad física y los entornos saludables, pero también repuestas legislativas, de políticas públicas y regulaciones”, explicó Facundo Cornejo, director de Salud Colectiva, haciendo referencia al camino recorrido en relación con el tabaquismo (ley de etiquetado, regulación de la publicidad, inclusión de la temática en la currícula escolar, capacitación de equipos de salud para abordaje integral de la patología, etc.).

Cabe aclarar que, con los datos de las últimas encuestas nacionales de factores de riesgo, desde el nivel nacional se realizaron diversos encuentros donde se trabajó sobre obesidad con el objetivo de favorecer la articulación de políticas públicas integrales e intersectoriales en todo el país, en el marco de la lucha contra la obesidad y la promoción de una alimentación saludable.

Los temas más relevantes tratados fueron: la importancia de la lactancia materna como el inicio de una alimentación saludable; las propuestas de abordaje de etiquetado y publicidad, promoción y patrocinio de alimentos; las estrategias de entornos, con especial hincapié en entornos escolares; y la implementación de las Guías Alimentarias para la Población Argentina con la presentación del Manual de Implementación.

El referente de Nutrición del Salud Colectiva, Samuel García dijo que el ministerio de Salud “viene trabajando fuertemente en la temática desde el programa Punto Saludable, la Cieaen, que es la Comisión Interinstitucional de Alimentación Escolar de Neuquén, la Comisión Provincial de Lactancia Materna y las capacitaciones en Actividad Física y Salud”.

“Para acompañar estos procesos, se han nombrado nutricionistas en diferentes hospitales de la provincia, incluso en los de Complejidad III, como Loncopué, Las Lajas, Aluminé, Mariano Moreno”, explicó García y agregó que “estamos próximos a nombrar un nutricionista en Chos Malal y el primer nutricionista de Andacollo”.

“Estos nuevos profesionales trabajan de forma extra muro, interinstitucionalmente, abordando la temática de alimentación saludable y prevención de la obesidad, generando equipos y políticas locales según la realidad de cada lugar”, explicó el referente de Nutrición.

Anahí Acuña, nutricionista del sistema de Salud y referente del Oeste del Programa Punto Saludable, expresó que “esta estrategia de promoción de hábitos saludables -que tiene como ejes prioritarios la actividad física, la alimentación saludable y la lactancia materna- está presente en todas las fiestas populares, generando entornos saludables y demostrando que es posible elegir un estilo de vida más sano”.

Por su parte, Eugenia Gavernet, integrante de la Comisión de Lactancia Materna, explicó que “el inicio de la alimentación saludable y la prevención de la obesidad es la lactancia materna exclusiva y desde hace varios años venimos trabajando a través de consejerías que recorren toda la provincia, acompañando el proceso de una adecuada alimentación complementaria”.

Abordajes necesarios

A la hora de proyectar, desde la cartera sanitaria provincial se plantean numerosos abordajes posibles. Entre ellos, acompañar al ministerio de Salud de la Nación en las políticas de etiquetados frontales para los alimentos que identifiquen claramente los productos procesados con alto contenido de sal, grasa y azúcares; como así también las bebidas no saludables. Esto está bajo Ley N°18284 del Código Alimentario Argentino.

También establecer regulaciones de la publicidad, la promoción y el patrocinio de alimentos no saludables, para proteger el derecho a la salud de niños, niñas y adolescentes; y generar un proyecto de ley a través del CIAN que regule la temática de entornos escolares para modificar los ambientes obesogénicos (ambientes que fomentan la comida poco sana y el sedentarismo) a través de políticas integrales que regulen no sólo los kioscos, sino también los comedores y cantinas, la disponibilidad de bebederos de agua segura y gratuita, la currícula de actividad física y educación alimentaria, y la eliminación del marketing de alimentos en la escuela.

Además, se plantea adoptar políticas fiscales efectivas, como subsidios que estimulen el mayor consumo de frutas y verduras e impuestos, que desincentiven el consumo de bebidas azucaradas y otros productos comestibles altos en calorías, azúcares, grasas saturadas y grasas trans; desarrollar estrategias de información y comunicación que ayuden al público a adoptar hábitos de consumo saludables; difundir a toda la población las Guías Alimentarias para la Población argentina (GAPA) para que se pongan en práctica las recomendaciones saludables; y trabajar intersectorialmente para fortalecer las políticas agrícolas y los sistemas agroalimentarios para lograr sistemas alimentarios sostenibles que promuevan una alimentación saludable o un estilo de vida saludable.

Entre los abordajes, también está desarrollar programas de asistencia alimentaria a población en situación de vulnerabilidad que garanticen acabar con el hambre al mismo tiempo que brindar una nutrición adecuada y una educación nutricional a la población de menores recursos; implementar políticas efectivas para promover el acceso a la actividad física en todos los sectores sociales; y promover la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y complementaria hasta los dos años del niño o niña.

Desde el ministerio de Salud se indicó que en muchas de estas líneas ya se encuentran trabajando equipos conformados por representantes de distintos organismos de gobierno e instituciones sociales; y se destacó que el cambio es individual, pero sobre todo colectivo, y el Estado debe estar presente para garantizar derechos fundamentales como el acceso a la alimentación y la salud.

Algunos datos provinciales

En la provincia del Neuquén, el sobrepeso se ha estimado según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) en un 36,4% en 2005, un 35,3% en 2009, y un 39,2% en 2013. Según la misma, para la obesidad se estima una prevalencia de 15,8% en 2005, 18,2% en 2009 y 22,3% en 2013.

Sumando los porcentajes de sobrepeso y obesidad del 2013, el valor es de 61,5%. Con una tendencia en aumento. Si bien estos datos son los más completos y confiables por las características de la encuesta, vale aclarar que los mismos son referidos a población mayor de 18 años.

Desde otro ámbito, en 2012 se llevó a cabo la Encuesta Mundial de Salud Escolar en Neuquén. Se consultaron 815 alumnos de la provincia del Neuquén, se analizaron los resultados de los alumnos de 13 a 15 años que representaban al 76% de la muestra y se obtuvieron como resultados que el 29,9% de los encuestados tenían sobrepeso y el 7% obesidad; el 16,4% consumían frutas y verduras más de 5 días a la semana, siendo mayor el porcentaje en hombres que en mujeres; el 58,8% había tomado gaseosa una o más veces por día en los últimos 30 días, siendo mayor el porcentaje en hombres; y el 6% comían comida rápida tres o más veces en la semana en los últimos 7 días, en los hombres el porcentaje asciende a 8,9%.

Otra fuente de información surgió durante 2016, cuando se realizó en la provincia el Plan de Evaluación de la Condición Física en Relación a la Salud, actividad coordinada desde la dirección provincial de Deporte y la dirección de Evaluación de Rendimiento aplicado a la salud y el deporte.

En el mismo se evaluaron niños y adolescentes de escuelas públicas de 12 localidades provinciales de demografía variada, de edades comprendidas entre los 10 a 18 años de edad. La muestra fue de 4.487 niños y adolescentes (de los cuales 2.459, es decir el 55%, fueron mujeres), y los principales resultados fueron que entre los niños de 10 a 12 años la prevalencia de obesidad fue del 15%, y un 27% de sobrepeso. Para estas edades, el porcentaje de niños con una condición física “a mejorar” fue del 32%. También se estableció que entre los adolescentes de 13 a 18 años la prevalencia de obesidad fue del 12 %, y el sobrepeso del 23%. Los adolescentes con capacidad funcional “a mejorar” ascendieron a un 46%.

Datos del sobrepeso y la obesidad en Argentina

La última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo con datos registrado en 2013 indican que más de la mitad de la población adulta (53,4%) tiene exceso de peso en algún grado; 4 de cada 10 adultos tienen sobrepeso; y 2 de cada 10 tienen obesidad.

Asimismo, la Segunda Encuesta Mundial de Salud Escolar -realizada en 2012- estimó que, en Argentina, 1 de cada 3 niños y niñas en edad escolar tiene sobrepeso, mientras que el 5,9% presenta obesidad.

OMS y FAO

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 1.900 millones de adultos en el mundo tienen exceso de peso, y entre ellos más de 600 millones presentan obesidad. En el caso de los niños y niñas, estiman que 42 millones tienen sobrepeso u obesidad.

En este contexto, en 2015 se aprobaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en los que se hace un llamado a poner fin a la malnutrición en todas sus formas y para todas las personas antes del año 2030, para reducir el impacto en las enfermedades crónicas no transmisibles.

Según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), el sobrepeso y la obesidad constituyen el sexto factor principal de riesgo de muerte en el mundo y cada año fallecen cerca de 3,4 millones de adultos como consecuencia de las mismas.