Esta fecha se conmemora todos los 19 de agosto para generar conciencia sobre la enfermedad y las medidas de prevención. 

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es provocado, en la mayoría de los casos, por una infección con Escherichia coli, productor de toxina Shiga (STEC). Dicha enfermedad afecta a la población en general, pero sus consecuencias son más graves en niños y niñas menores de 5 años. De acuerdo a los registros del Ministerio de Salud de la provincia del Neuquén, el grupo más afectado en el territorio neuquino son los niños y niñas de entre 2 y 4 años. En lo que va del 2021 se han notificado siete casos.

El Día Nacional de la Lucha contra el SUH se conmemora todos los 19 de agosto y fue creado por la Ley N°26.926, en homenaje al nacimiento de Carlos Gianantonio (19 de agosto de 1926), referente de la pediatría argentina que dedicó años de investigación al tema. El objetivo de dicha fecha es generar conciencia sobre la enfermedad y las medidas de prevención.

En este sentido, es importante destacar que el SUH es la principal causa de insuficiencia renal aguda en lactantes y niños y niñas en la primera infancia.

Las vías de transmisión de esta enfermedad son la ingesta de carne mal cocida y el jugo de carne cruda; embutidos poco cocidos; la leche y jugos envasados no pasteurizados; las aguas contaminadas; y las manos, superficies y utensilios mal higienizados.

También puede producirse por contacto directo con personas o animales infectados y a través de aguas de recreación (piletas de natación pública o privada, lagunas y río), o entornos medioambientales no adecuados.

Por último, existe la contaminación cruzada, que es cuando entran en contacto alimentos o utensilios contaminados con alimentos no contaminados que se comen crudos, como la lechuga, el tomate y otros.

Por ese motivo, desde la cartera sanitaria provincial se recuerda que como en tantas otras Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETAs), un aliado para evitar contraerlas es el lavado de manos, a lo que se suman otras medidas de prevención cómo cocinar correctamente la carne, cuidar la higiene al manipular alimentos, lavar bien las frutas y verduras, consumir agua segura y leche pasteurizada.

Vale recordar que los primeros síntomas que se presentan por el SUH suelen ser una diarrea leve acuosa que luego se vuelve sanguinolenta, por lo que los niños pueden presentar palidez, daño renal, irritabilidad, vómitos, convulsiones y disminución de la diuresis.

En casos más severos, puede comenzar con una diarrea sanguinolenta y deficiencias renales. El período de incubación es de 2 a 10 días y el de transmisibilidad, hasta tres semanas en los niños y niñas y de una semana o menos en los adultos (después del comienzo de la diarrea).

Por ello, la implementación de estrategias de prevención y control de impacto en Salud Pública son fundamentales para disminuir la morbimortalidad asociada al SUH, tal como lo enfatiza la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En lo que respecta a la provincia del Neuquén, el Sistema Público de Salud realiza vigilancia epidemiológica de las diarreas por lo que ante un caso se debe notificar al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS) y analizar todos los factores, para indagar sobre el origen del contagio, que puede ser multicausal. De acuerdo a los registros epidemiológicos, en el 2020 se notificaron 15 casos y en lo que va del 2021 sólo siete.

De esta manera, a través del tratamiento sistemático de datos, información y conocimiento en el entorno sanitario, se trabaja de manera sostenida para mejorar el proceso de toma de decisiones, tanto en la gestión asistencial como a nivel organizacional.

Recomendaciones:

  • Comprar carne picada procesada en el momento y consumirla de inmediato. No permitir que te vendan panificados sin guantes.

  • Controlar las fechas de vencimiento de todos los productos. No comprar alimentos sin fecha, marca o números de registro, ni aquellos cuyo envase se encuentre en malas condiciones.

  • Los productos como las carnes, aves y pescados deben guardarse en bolsas, separados de otros alimentos, para evitar que los jugos de los mismos puedan contaminarlos.

  • No mezclar alimentos crudos y cocidos. Evitar la contaminación cruzada, utilizando distintos utensilios para manipular los alimentos crudos y cocidos.

  • Lavar las verduras, frutas y los envases de bebida antes de ubicarlas en la heladera.

  • No cocinar verduras sin haberlas lavado previamente: la cocción puede destruir la contaminación microbiana presente pero no los contaminantes químicos (pesticidas, fertilizantes).

  • Si no posee agua de red controlada, hervirla antes de usarla.

  • Lavarse las manos antes de comer o manipular alimentos, y también después de ir al baño o de cambiar pañales.

  • Lavar los utensilios al procesar diferentes alimentos.

  • Controlar que los alimentos no pierdan la cadena de frío.

  • Para la preparación de mamaderas, utilizar agua potable. Entre cada uso se deben esterilizar (para ello colocarlas en una olla grande con agua hirviendo (100° C) y dejarlas 10 minutos. El agua debe cubrir las mamaderas y luego dejarlas enfriar dentro de la olla).