Desde el ministerio de Ciudadanía realizaron una reflexión y una mirada de los derechos de las personas con Alzheimer.

Desde la subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Adultos Mayores del ministerio de Ciudadanía adhirieron al Día Mundial del Alzheimer que se conmemora hoy e invitaron a reforzar la atención bajo la perspectiva de derechos humanos.

En el marco de esta conmemoración, el Área de Promoción y Participación de la subsecretaría promueve la necesidad de contemplarse la atención de las personas con la Enfermedad de Alzheimer (EA) desde la perspectiva los Derechos Humanos.

Una de los principales derechos que se pone en cuestión cuando las personas padecen enfermedades de tipo degenerativas como la EA, es el de autonomía. Esta es entendida como la posibilidad del sujeto de ser protagonista no sólo en el plano de la acción, sino también de su deseo; en suma, en su posibilidad de decidir.

La psicóloga María Eugenia Quinteros explicó que “si bien esta capacidad para la autonomía se ve afectada de manera progresiva es importante considerar que el paciente con demencia nunca pierde su condición de ser humano. Y es en este plano en que los derechos deben ser protegidos y respetados al igual que en el resto de las personas”.

Destacó que dentro de este marco cobran importancia acciones profesionales tendientes a contener a los familiares que cuidan a seres queridos afectados, así como también brindar a los pacientes una buena calidad de vida.

La Organización Mundial de la Salud declaró el 21 de septiembre como el Día Mundial del Alzheimer. Se trata de un día dedicado a tomar conciencia e informarse sobre una enfermedad que afecta principalmente a personas mayores. La EA constituye uno de los males más temidos entre las personas mayores. Si bien la edad constituye un factor de riesgo, es importante comprender que la vejez no implica necesariamente el padecimiento de ésta.

La psicóloga señaló que “la persona que padece EA tiene derecho a ser informado de su diagnóstico si así lo desea. De igual modo, amparado en las convenciones internacionales debe garantizarse el derecho a un cuidado médico adecuado, general y especializado”.

Asimismo, indicó, “debe ser tratado con dignidad, como un adulto y no como un niño, tomando en serio la expresión de sus sentimientos, así como también recibir cariño y un trato afectuoso. Debe respetarse su historia vital, tradición cultural, costumbres y creencias religiosas”.

Reforzando los derechos que tiene la persona con Alzheimer, destacó que “puedan vivir en un entorno familiar y social seguro, estable y bien estructurado, adaptado a sus necesidades; disfrutar de actividades que le mantengan estimulado durante el día, así como salir regularmente y no mantenerse aislado”.

Además, tienen derecho a ser atendidos por personas entrenadas en el cuidado de pacientes con demencia, personal especializado en el trato y en la estimulación de sus capacidades, que sean capaces de brindar un cuidado adecuado y potenciar sus recursos cognitivos, ofreciendo la posibilidad de resguardar su autonomía al máximo de sus posibilidades.