Destinarán un millón de pesos para la emergencia rural

julio 16, 2012

Los fondos serán asignados a los Comités Locales de Emergencia Rural (CLER) según los últimos coeficientes de distribución definidos y podrán aplicarse a los destinos que en esos ámbitos se consideren más importantes. Además, se definió que los recursos que se gestionen a partir de ahora deberán focalizarse en resolver problemáticas estructurales derivadas de la caída de ceniza y la sequía.

El ministerio de Desarrollo Territorial informó que se destinará una partida de un millón de pesos de fondos gestionados ante Nación para atender las necesidades más urgentes de la emergencia rural, cuyo uso se priorizará en los Comités Locales de Emergencia Rural (CLER).

Además, se anunció que los recursos que se gestionen de aquí en más se asignarán a proyectos que apunten a resolver causas estructurales de la problemática rural, específicamente las vinculadas a las actividades ganadera y turística, más afectadas por los efectos de la sequía y las cenizas volcánicas.

Este esquema fue consensuado por todos los organismos que integran el Comité Interinstitucional de Crisis (CIC), que monitorean regularmente los efectos de estos fenómenos en cada región del territorio provincial.

Según se informó, el millón de pesos será asignado próximamente a los CLER según los últimos coeficientes de distribución definidos y podrá aplicarse a los destinos que en esos ámbitos se consideren más importantes.

Se destacó que en esta instancia, el objetivo es trascender de la “fase 1” de atención de las necesidades de la emergencia más urgente (compra de fardos y forraje, transporte de agua, etc.) a la “fase 2” de atención de las problemáticas estructurales.

Se recordó que tras la erupción del cordón montañoso Puyehue-Cordón Caulle, el esfuerzo se focalizó en la atención de los aspectos más urgentes, procurando reducir el impacto en la estructura productiva de los pequeños productores. Se gestionaron y asignaron fondos en función de coeficientes para cada uno de los CLER con los que se compró forraje, se trasladó la hacienda y se distribuyó agua, entre otros destinos.

El objetivo, a más de un año de la contingencia, es trabajar en mejorar las estructuras productivas para que ante nuevos eventos la situación del productor sea mejor.

Ante este panorama es que se definió redireccionar los recursos asignándolos a proyectos que aborden temas estructurales a través de inversiones, fondos rotatorios que mejoren la situación respecto de la disponibilidad de agua, la producción de forraje, el manejo animal y las alternativas productivas, en particular en aquellas actividades a las cuales la recuperación les implique más tiempo, como la ganadería mixta de pequeños productores y el desarrollo comercial turístico en el caso del turismo rural.

En todos los casos se tiene en cuenta que los proyectos impliquen impacto directo en las familias y complementen acciones que ya se estén desarrollando en las organizaciones y comunidades.

“Consideramos que a través de proyectos es el mejor modo de gestionar en forma eficiente los recursos, y porque es la manera de identificar en forma más precisa los problemas estructurales, el modo de abordarlos, los recursos que se necesitan y principalmente, evaluar el impacto en las familias productoras”, explicó el subsecretario de Producción, Javier Van Houtte.

“Este esquema –indicó- se implementa con fondos provenientes de fuentes de financiamiento provinciales, nacionales e internacionales”.

Se consideró que “los comités locales debieran constituirse en ámbitos donde se amplíe la visión hacia la identificación, formulación, priorización y gestión de proyectos de desarrollo rural. En este sentido, proponemos que los comités dejen de llamarse CLER y se constituyan en Comités de Desarrollo Rural con alcance regional”.

Asignación

Bajo este nuevo esquema se priorizará a pequeños productores del ámbito rural que hayan participado de los CLER, que desarrollen como actividad principal la ganadería extensiva y el turismo rural, y que trabajen en forma asociativa en organizaciones y comunidades con fuerte participación y compromiso de los referentes y autoridades.

Los proyectos deberán ser analizados y priorizados por cada CLER, y para su formulación se contará con el acompañamiento de técnicos de distintos organismos involucrados en la emergencia.

Las propuestas deberán ser asociativas, apuntando a resolver los problemas estructurales de grupos de no menos de 10 productores.