El titular del ente, Mauro Millán señaló que la falta de un sistema pluvial que debe construir el municipio hace que el agua de lluvia ingrese con sedimentos en el sistema. “Son elementos extraños al servicio que nos traen gravísimos problemas”, denunció.

El presidente del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), Mauro Millán informó que el 95% del sistema cloacal del casco urbano de Neuquén recibe descargas pluviales que hacen colapsar las redes. Aclaró que el sistema pluvial es de “incumbencia plena del municipio de Neuquén” y dijo que luego de fuertes lluvias, el ente tarda entre 8 y 9 meses en retirar los sedimentos de la erosión de calles. También indicó que con los trabajos de repavimentación municipal quedan tapadas las bocas de registro del sistema cloacal, en este caso en las calles Saturnino Torres y Leguizamón.

Respecto del desborde que se registró en el barrio Hipódromo, indicó que el EPAS está trabajando y que el derrame “se produjo por el ingreso de material ajeno al servicio, como consecuencia de las lluvias”, e informó que “ingresan cientos de metros cúbicos de arena, ripio, piedras, por la falta de conductos pluviales”.

“Le venimos solicitando a la municipalidad de forma permanente que solucione este problema, porque el sistema pluvial es de incumbencia plena del municipio. Es una gran deuda que mantiene el municipio con la comunidad de Neuquén, porque llueven 30 milímetros y hay problemas”, sostuvo Millán y explicó que “el material ingresa durante las lluvias, tanto en la última como las grandes lluvias que tuvimos en octubre”. Agregó que además de saturar el sistema cloacal, afecta los bombeos “que sufren desgaste prematuro y se rompen”.

Respecto del colector Necochea, el titular del EPAS explicó que se encuentra en otra zona y que “de acuerdo a los cálculos de cómo fue diseñado y con la población del sector, todavía debería tener capacidad, pero no lo tiene porque hay muchas conexiones clandestinas y mucho material de ripio y calcáreo dentro de las cañerías, que se retira de forma muy lenta porque los camiones que tenemos no están preparados para eso”. Reiteró que “son elementos extraños al servicio que nos traen gravísimos problemas”.

Millán lamentó que “estos problemas se politicen”, y aclaró que “mientras intentan culparnos, nosotros seguimos avanzando. El 20 de marzo abrimos los sobres para la Colectora Cloacal del Oeste. Hoy íbamos a informarles sobre la precalificación de esa obra, que es la que va a resolver los problemas del sector”.

“En el 95% del casco urbano está entrando por las cañerías cloacales el agua de lluvia. Esto no debería suceder. El trabajo que vamos a hacer es el que hacemos siempre, poner los camiones que no son para desobstruir”, indicó y agregó que “la experiencia nos indica que luego de una tormenta grande, como la de octubre del año pasado, tardamos entre 8 y 9 meses en retirar el material de erosión que ingresa a las colectoras”.

Para Millán la situación es “muy preocupante, porque nuestras instalaciones cloacales son muy vulnerables a este tipo de sedimentos. Las cañerías trabajan a la mitad de su capacidad y esto complica muchísimo el sistema cloacal”.

Sobre el bloqueo de las tapas de las bocas de registro del sistema cloacal, Millán denunció que en los trabajos de repavimentación en la calle Saturnino Torres, desde ruta 22 hasta la rotonda con Alderete, “nos taparon las cámaras de registro por un trabajo de repavimentación, y no podemos acceder al mantenimiento de las redes”, y que la misma situación se registró en Leguizamón entre ruta 22 y Fray Luis Beltrán.

Ante estos inconvenientes, el titular del organismo provincial explicó que “estamos tratando de coordinar con el municipio para que inspectores del EPAS estén en los trabajos de pavimentación del municipio, aunque no corresponde. Siempre advertimos que las cámaras las dejen abiertas, tienen 75 centímetros de diámetro y hay que dejarlas disponibles”.