Chicos y chicas de Neuquén capital, Zapala y San Martín de los Andes viajarán a Puerto Madryn, Chubut, desde el próximo viernes hasta el domingo.

Una delegación neuquina de adolescentes y jóvenes participarán el próximo fin de semana del Encuentro Patagónico de Fútbol Callejero que se realizará en Puerto Madryn, Chubut, con el acompañamiento de los ministerios de ministerio de Niñez, Adolescencia, Juventud y Ciudadanía y de Deportes.

El grupo estará integrado por chicos y chicas del club Los Pumitas, de Neuquén capital, de la Asociación Namun Tu, de Zapala y del Dispositivo Territorial Comunitario de San Martín de los Andes.

En total, la delegación neuquina que representará a la provincia estará integrada por 48 participantes, entre jugadores y acompañantes. Participarán también integrantes de la subsecretaría de Ciudades Saludables y Prevención de Consumos Problemáticos.

Este martes, las ministras de Niñez, Adolescencia, Juventud y Ciudadanía, Sofía Sanucci Giménez, y de Deportes, Alejandra Piedecasas, junto al subsecretario de Ciudades Saludables y Prevención de Consumos Problemáticos, Hernán Ingelmo, visitaron la práctica nocturna de Los Pumitas en barrio Confluencia para saludar a los chicos y chicas antes de su viaje.

Sanucci Giménez destacó la importancia de conocer y replicar estas prácticas: “tenemos que pensar en toda la provincia y que mejor que pensar como el fútbol callejero nos sirve para pensar la solidaridad, el compañerismo, el ser protagonistas, el decidir por nosotros mismos, la autonomía, todo eso es bueno para que se empoderen las adolescencias y juventudes en el mundo que habitamos”.

Piedecasas destacó la importancia de trabajar desde el área a su cargo en lo comunitario y lo territorial. “La dinámica de este tipo de actividades son importantes porque lo podemos trasladar, no sólo a los clubes en el interior de la provincia, sino también a los pacientes o a quienes tienen un problema de recuperación, de alguna enfermedad mental o de adicción. Es importante esta cuestión de respetar las reglas, de respetarse mutuamente”.

Ingelmo, por su parte, valoró el impacto que tiene este tipo de metodologías en la construcción de comunidades saludables. “Es importante que el gobierno acompañe como lo está haciendo este tipo de iniciativas, que brindan un espacio de juego para las niñeces, las adolescencias y las juventudes, pero también de construcción de vínculos respetuosos donde se prioriza el diálogo y la empatía”.

Fútbol Callejero, otra manera de jugar

El Fútbol Callejero es una metodología que emplea el deporte como vehículo para abordar las relaciones entre pares, la construcción de consensos y espacios de encuentro. Uno de los elementos fundamentales es que propicia la comunicación y el abordaje de los conflictos mediante el diálogo, valorando la cooperación y el compañerismo, al tiempo que se construyen estrategias de intervención capaces de generar condiciones de disfrute con otros y otras.

A diferencia de la modalidad tradicional, en el Fútbol Callejero no existe la figura del árbitro, los equipos son mixtos y las reglas se definen por consenso entre las y los participantes antes de comenzar. Por ejemplo, cómo se ejecutan los saques laterales, las duraciones de los tiempos o cómo se sanciona una falta grave.

Otra singularidad del Fútbol Callejero es que no sólo los goles suman puntos, también se premia el compañerismo, la habilidad, el juego colectivo o cualquier otro valor positivo que sea acordado por los equipos.

Los partidos se dividen en 3 tiempos: el primero para establecer los acuerdos, el segundo para el juego y el tercero para evaluar los resultados en relación a la cantidad de goles, el compañerismo, el compromiso con los acuerdos preestablecidos de manera colectiva y la solidaridad para con el otro equipo.

Si bien no existe la figura del árbitro, el Fútbol Callejero contempla el rol del mediador o mediadora, que se encarga de garantizar la dinámica y asegurar que los conflictos durante el juego sean resueltos de manera autogestiva por quienes participen dentro de la cancha. Además, acompaña el proceso de reflexión y evaluación que se da en el tercer tiempo.