Debatieron en la Legislatura el proyecto minero de Campana Mahuida

abril 20, 2009

Esta mañana se realizó un debate entre representantes de distintos sectores de la sociedad y de los poderes Ejecutivo y Legislativo. Asistió, entre otros, el director provincial de Minería, Carlos Portilla. Consideró luego que “fue una reunión positiva”.

Reunion por mineria con diputados

Se desarrolló esta mañana, en la sala de comisiones de la Legislatura, un debate sobre la actividad minera en la provincia y puntualmente el proyecto de exploración de cobre en Campana Mahuida. El encuentro fue organizado por la Comisión “H” de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable de la Legislatura, bajo la presidencia de la diputada Graciela Muñiz Saavedra. Entre otros, participaron como expositores el subsecretario de Medio Ambiente, Julio Anguita; el presidente de la Corporación Minera del Neuquén (Cormine), Martín Irigoyen; y el director provincial de Minería, Carlos Portilla.

La reunión tenía como objetivo que los diputados conocieran todas las posturas respecto del emprendimiento de Campana Mahuida para el tratamiento de un proyecto de ley que propone prohibir el uso de ciertos químicos en la minería. Además de los representantes del Ejecutivo provincial, asistieron profesionales del asentamiento Zapala de la Universidad Nacional del Comahue (Uncoma), estudiantes y representantes de organizaciones que rechazan el proyecto minero, como la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Loncopué (AVAL). También estuvieron presentes integrantes de las comunidades mapuches Mellao Morales y Felipín, de la Confederación Mapuche del Neuquén y asociaciones de fomento rural (AFR) de la zona centro de la provincia. 

Al concluir el debate, Portilla comentó que “fue una reunión positiva, porque se pudo obtener un amplio panorama de opiniones” y estimó que, “para el conjunto de los diputados que se encontraban en la sala, fue esclarecedor”. Mencionó, por caso, que los presentes pudieron “conocer el sentir de boca de los propios integrantes de la comunidad Mellao Morales”, una de las poblaciones mapuches que habitan la zona de Campana Mahuida y mantiene una postura crítica hacia el proyecto minero.

Sin embargo, el funcionario se lamentó porque algunos pobladores que se oponen a la exploración de cobre, “en un determinado momento, se fueron del recinto” y abandonaron el debate en curso. “Es una lástima, porque hubiera sido productivo que se quedaran”, opinó Portilla, a la vez que consideró que la actitud que mostraron “es una forma de intolerancia”.

Respecto del proyecto de ley en análisis, indicó que no coincide con la postura del gobierno provincial porque “impone prohibiciones a actividades industriales”. Planteó que el impedimento a la minería industrial “sería involucionar, porque incluso el ácido sulfúrico es un indicador para medir el grado de industrialización y progreso” de una región. No obstante, aclaró, desde el Ejecutivo sí se apoya la intención de “mejorar los controles, la participación en los controles o la tecnología utilizada” para regular el cumplimiento de normas ambientales.

El debate

El primero en hablar fue Portilla. Señaló que es “intención del gobierno que se analicen todos los aspectos de esta iniciativa” para luego “no llegar al punto de suspender la exploración o estudio sino, que se pueda utilizar este recurso y el Estado cuide y controle los trabajos en el marco de las leyes vigentes”.

Agregó que “el gobierno está ocupado y preocupado en la exploración y explotación racional de sus recursos mineros” y que “hoy la meta sería lograr la ejecución de una audiencia pública para llegar a definir, a través de ella, si se puede hacer una exploración de la mina de cobre. De ser así -añadió- luego habría otra instancia de informes ambientales para luego sí definir la posibilidad de una explotación del recurso cobre”.

A su turno, el subsecretario de Medio Ambiente, Julio Anguita, sintetizó que la postura de la provincia radica en promover el desarrollo del proyecto, que en este momento se encuentra en etapa de exploración. “Esta acción aportará detalles sobre la calidad y cantidad de las reservas de cobre existentes en la zona, ya que los datos suministrados hasta ahora no son suficientes para desarrollar un proyecto sustentable”, dijo.

Ratificó además que “no se puede mover una piedra si no se encuentra aprobado el informe de impacto ambiental por parte de la autoridad de aplicación competente, que en este caso es la subsecretaría de Medio Ambiente”.

El titular de Cormine, Martín Irigoyen, informó que a mediados de diciembre de 2008 la dirección provincial de Minería analizó y aprobó el informe de impacto ambiental presentado por la firma Emprendimientos Mineros S.A., que incluía una descripción de las acciones que se realizarían. Explicó que el proyecto en esta etapa tiene por objetivo la exploración, es decir, que las tareas apuntan a analizar la calidad y cantidad de las reservas de cobre. “Esa indagación resulta fundamental para definir luego una propuesta de producción y extracción del recurso”, remarcó.

Además informó que la firma ya invirtió, dentro de su riesgo empresarial, unos 300 mil dólares en el informe preliminar y -de concretarse la iniciativa- las tareas de exploración llevarían entre cuatro y seis meses. “Se realizarían 42 perforaciones de 80 metros de profundidad cada una y se extraerían pequeñas muestras de cobre en forma de varas para analizar su calidad; inmediatamente, se sellarían las bocas de cada pozo”, detalló.

Por último, manifestó que el emprendimiento, una vez en marcha, generaría unos 350 puestos de trabajo en forma permanente, sumado a una cantidad similar en servicios anexos. “Se deberían construir caminos, puentes, centros de salud y comisarías para trabajar en complemento con la mina ya en marcha. La ventaja económica de la explotación de cobre traería -además de beneficios de desarrollo para la sociedad- réditos financieros para la población de Loncopué, la provincia y el país”, aseguró.

El director del asentamiento Zapala de la Uncoma, geólogo Juan Francisco Caro, indicó que “es imposible concebir la vida moderna sin una utilización racional de los recursos mineros” y acotó que “siempre se trabajó en Neuquén, y se pretende seguir haciéndolo, bajo el marco de la ley”.

Subrayó que, si bien en este tipo de explotaciones se requiere de un componente químico para la extracción, en este caso ácido sulfúrico, “se usa en casi todas las industrias del país y, con un cuidado responsable por parte del Estado y una correcta aplicación de las buenas prácticas en cuanto a medio ambiente, sería muy beneficiosa dicha exploración y posterior explotación”. Como ejemplo de ello, mencionó “la explotación de plata y oro en Cerro Vanguardia, provincia de Santa Cruz, en cuyo predio se desarrolla una cría de guanacos, la forestación de cientos de hectáreas de coníferas y una reserva acuífera con peces y aves únicas en la región, todo ello sin dañar ni modificar el ambiente natural”.

Los voceros de las comunidades mapuches, del Foro Permanente por el Medioambiente y de la AVAL ratificaron su oposición a la instalación de la mina y sostuvieron que se están avasallando los derechos indígenas. “No son derechos que están para la consulta, sino para respetar”, dijo una representante del Foro, en alusión a la aplicación de la audiencia pública como instancia de consulta popular. El lonco de la comunidad Mellao Morales, Pedro Beroiza, alegó que nunca fueron consultados. Por su parte, desde la AVAL remarcaron que la técnica de minería a cielo abierto no es segura y pidieron su prohibición.
Una audiencia que no se pudo realizar

La audiencia pública para tratar el proyecto minero que se instalaría a 15 kilómetros de la localidad de Loncopué fue cancelada dos veces por orden judicial. Esta instancia consiste en un mecanismo de consulta ciudadana cuyo cumplimiento es uno de los pasos previos para extender la licencia ambiental que permitiría la ejecución del emprendimiento.