Profesionales de los centros de salud de San Lorenzo Norte y Sur, Almafuerte y el hospital Heller realizan una atención programada para promover la salud de los trabajadores.

Se realizó ayer el segundo control de salud a taxistas neuquinos en el marco del Programa Redes, que llevan adelante profesionales de los centros de salud San Lorenzo Norte y Sur, Almafuerte, y el hospital Horacio Heller, junto con el Sindicato de Peones de Taxi, en la ciudad de Neuquén. Mañana miércoles se realizará el tercer control en la calle Aluminé al 800 del barrio Villa Ceferino.

Las actividades se realizan a través del proyecto denominado “Ubuntu, Trabajo en Equipo y Atención Médica a Choferes de taxi de la ciudad de Neuquén”, que tiene como objetivo realizar una atención programada a los choferes de taxi de la ciudad de Neuquén, varones en su amplia mayoría, con las guías de Riesgo Cardiovascular Global (RCVG), con acciones preventivas, de motivación, diagnóstico y tratamiento de las patologías halladas.

Se busca en lo particular promover la salud y la atención médica anual; la atención programada en primer nivel de atención, estudios complementarios; y turnos en el segundo nivel de atención según la necesidad.

El jefe de la Zona metropolitana, Horacio Ciavatti indicó que “Ubuntu es una regla ética sudafricana, está enfocada en la lealtad de las personas y las relaciones entre estas. ‘Humanidad hacia otros’, ‘Soy porque nosotros somos, con Ubuntu somos abiertos y respaldados por los demás, cuando somos capaces y buenos en algo, estamos seguros de pertenecer, somos comunidad”.

Cómo se lleva adelante

“Nos proponemos atender a un grupo de hombres, trabajadores formales o informales, en el rubro choferes de taxi”, dijo Ciavatti, quien tuvo en cuenta que a cada unidad de trabajo le corresponden dos trabajadores.

También dijo que “hacemos una búsqueda activa de los taxistas, brindando en su lugar de trabajo (paradas y bases de taxis) una atención básica consistente en entrega de información sobre salud, información y motivación de beneficios de una pausa activa y poder realizarla con profesor de educación física; toma de peso; tensión arterial; dosaje de glucemia; colesterol; triglicéridos; y clasificación en tablas de RCVG (Riesgo Cardiovascular Global), con equipos de  dos de los efectores de salud”, y agregó que “tenemos  la posibilidad de que se transformen en comunicadores y aliados para hablar de salud”.

Asimismo, Ciavatti expresó que “pensamos que, aportando este mínimo de cuidados, ellos pueden concebir como posible el auto cuidado responsable, el cuidado de sus familias, ser promotores y ver la posibilidad que tienen de cuidarse atendiéndose en el Sistema Público de Salud”.

Al finalizar la actividad se realizará una evaluación y una devolución mediante un informe al Sindicato y Asociación de Choferes de Taxis.

Operativos

El primer operativo fue el lunes 19 de septiembre y el segundo control se realizó en la parada de taxis ubicada en Fava y Avenida Olascoaga, el 26 de septiembre. Mañana se realizará el próximo en la calle Aluminé al 800, de Villa Ceferino.

En los primeros operativos se atendieron 45 pacientes. En ambas instancias se hizo la evaluación de riesgo cardiovascular, toma de presión, glucemia, índice de masa corporal y vacunación.

Hubo buena aceptación por parte de los taxistas. En las evaluaciones se detectaron algunas personas que tenían diagnóstico de diabetes, sin el hábito de control, sobrepeso e hipertensión.

Luego de los chequeos se cargan los datos del paciente en el Sistema de Información Provincial de Salud (SIPS) y luego se les da un turno. Queda el contacto establecido con el radioperador de la base de taxis, para recordarles el turno que se les otorga.

Proyecto

Para elaborar el proyecto se tuvo en cuenta que los hombres viven menos que las mujeres en la provincia (ellas viven 7 años más en promedio) y que según el diagnóstico y el problema y, de acuerdo a la hipótesis planteada, los riesgos de la salud para los choferes de taxi se centran en la vida sedentaria, la adicción al trabajo, al tabaco, al alcohol, al juego, obesidad, sobrepeso, estrés por el tránsito, tensión por la violencia de los pasajeros, son un blanco fácil para la prosperidad de enfermedades no transmisibles, como así también de infecciones de transmisión sexual.

Desde el proyecto, se cree que con una acción planificada se puede coordinar un sistema de turnos y atender al menos del 25 al 40 por ciento de los taxistas, que luego se convertirán en multiplicadores de la atención recibida (durante la jornada laboral pueden comunicarse con celular y radio, tienen horario laboral extenso pero flexible, entre otras cosas).

Propuesta 

La propuesta elevada para desarrollar el proyecto tuvo en cuenta que se debe salir desde el sistema de Salud a buscar adultos varones, sabiendo que el de los taxistas es un trabajo continuo e ininterrumpido las 24 horas y los 365 días del año, igual que el de algunos efectores de salud.

Entre otros factores, enmarcados en la propuesta se vio que trabajar interdisciplinariamente e interinstitucionalmente es siempre un desafío y más en temas inexplorados. “Es necesario motivar el autocuidado, mostrar acercamiento, afectividad, la auto-valoración es contagiosa, y mirar al otro es una muestra de afecto que puede hacer bajar niveles de violencia”, dijo Ciavatti.