El fuego lleva consumidas más de 200 hectáreas. Intentan evitar que las llamas alcancen cuatro viviendas de temporada próximas a la zona. Mañana se pronostican lluvias que podrían aliviar la situación.

La lluvia pronosticada para mañana sería de gran alivio para aplacar el incendio que desde hace más de una semana afecta un bosque nativo en la zona de Moquehue, frente al camping municipal El Verde. Hasta el momento se estima que la cantidad de hectáreas alcanzadas por el fuego supera las 200 y se trabaja a contrarreloj para intentar cercarlo. Además, se avanza en el desalojo de pertenencias de cuatro casas de fin de semana, que aunque no están habitadas, se han visto amenazadas por el avance de los focos ígneos.

“Hoy hay 156 brigadistas nuestros y más de 70 provenientes de Chile que han venido a colaborar. Además tenemos seis autobombas, un helicóptero, un avión hidrante, dos topadoras de Vialidad, y motosierras de Corfone, que trabajan mancomunadamente intentando rodear el incendio y abriendo picadas o caminos anchos para que no salte el fuego”, explicó el ministro de Seguridad, Trabajo y Ambiente, Jorge Lara. “Ya tenemos media circunferencia hecha con una topadora y hoy tendríamos que tener la otra media, si no hay viento fuerte”, agregó.

Con respecto a las condiciones del terreno afectado, Lara señaló que se trata de “bosque nativo mezclado en su parte baja con pinos implantados, que se han prendido fuego muy rápido. Abajo hay mucha hojarasca, con unos 70 centímetros de ramas y hojas que fueron acumulándose durante años, y la ceniza se filtra por debajo”. En este sentido, continuó: “Es muy difícil saber cómo se va a terminar con todo esto. Lo queremos rodear todo lo posible y salvar las cuatro casas de temporada que están en peligro”.

En relación con la evacuación de las viviendas que se encuentran próximas al incendio, Lara anunció que se envió una cuadrilla con motosierras de Junín de los Andes para despejar la zona. “Han venido los dueños de las casas, están con sus familias, colaborando con las tareas para cercar el fuego”, dijo el ministro.

Dijo que sólo resta esperar que el pronóstico de lluvias anunciado para mañana se cumpla y que la temperatura descienda para ayudar a enfriar el terreno. De esta manera, se podría terminar de  rodear la zona y controlar el incendio.

Lara explicó que una vez sofocado se deberá trabajar en el despliegue de terrazas de contención sobre las laderas para evitar el deslave que se puede producir tras la caída de fuertes lluvias.