Personal de la dirección de Fiscalización Hídrica, de la subsecretaría de Recursos Hídricos de la provincia, continúa con la inspección en la zona afectada por la falla de Planicie Banderita.

La subsecretaría de Recursos Hídricos, del ministerio de Energía y Recursos Naturales, lleva adelante recorridas y muestreos del río Neuquén con el objetivo de observar la variación de turbidez, aguas abajo de Portezuelo Grande, y extraer muestras de agua en cercanías a las tomas de agua que abastecen a las localidades ribereñas.

El objetivo, según precisaron las autoridades de la subsecretaría, es “como se hace desde el primer momento, verificar la situación de los principales sistemas de riego, afectados por el aumento de la erogación y tomar muestras de agua para sus análisis fisicoquímicos y bacteriológicos y parámetros in situ, incluido turbiedad”.

Son dos los equipos técnicos abocados a la tarea de monitoreo de la calidad de los ríos y los sistemas de riego. Se trata de una evaluación de la turbidez a lo largo del curso, dato importante que requieren todos los sistemas de potabilización.

En tanto que desde el Servicio del Interior del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) se está trabajando con los distintos municipios operadores de los sistemas de potabilización, para adecuar los mismos con los distintos proveedores del servicio para ajustar la operación de los sistemas a las condiciones de turbiedad del río, a fin de garantizar la calidad del agua abastecida a la población.

Cabe recordar que el pasado 10 de septiembre se produjo una falla que ocasionó la indisponibilidad de la central Planicie Banderita, del complejo hidroeléctrico Cerros Colorados. Esto obligó a que el caudal aguas abajo del embalse El Chañar, y desde el que son abastecidos la mayoría de los usos, incluido el canal Principal de riego Alto Valle, se respalde con la apertura del vertedero en el Dique Portezuelo Grande, aumentando su caudal, lo que incrementó la turbidez del río Neuquén.