Durante esta semana, agentes comunitarios visitaron hogares del barrio Hibepa de la ciudad de Neuquén. Transmitieron una serie de recomendaciones de seguridad a los vecinos y entregaron un folleto con información y números de contacto.

El gobierno de la Provincia del Neuquén, a través del ministerio de Salud y Desarrollo Social, continúa con la campaña de prevención de accidentes por monóxido de carbono en barrios de la ciudad de Neuquén. El lunes pasado se realizó la apertura de las actividades, a cargo del subsecretario de Desarrollo Social, Diego Cayol.

Más de 50 agentes comunitarios completaron el esquema de visitas puerta por puerta a las casas del barrio Hibepa. La semana próxima continuarán los recorridos por más barrios del oeste.

Cada agente comunitario tiene como responsabilidad transmitir una serie de recomendaciones de seguridad a los vecinos y entregar un folleto con información y números de contacto. Estos trabajadores, dependientes de la subsecretaría de Desarrollo Social, fueron previamente capacitados por Bomberos de la Provincia durante el mes de abril en la sede de la Jefatura policial de la capital neuquina.

El monóxido de carbono es el producto de la combustión incompleta del gas natural o envasado, y cualquier otro combustible orgánico como leña, querosén, nafta y plásticos. Se origina por el mal funcionamiento de cualquier artefacto que funcione con gas como calefón, termotanque, estufas, cocinas, o con otros combustibles, como grupos electrógenos, estufas de querosén, caños de escape de vehículos en lugares cerrados. Además, se acumula rápidamente en lugares con poca ventilación.

 

Cada agente comunitario tiene como responsabilidad transmitir una serie de recomendaciones de seguridad a los vecinos.

Es peligroso porque no es detectable a través de los sentidos, ya que no tiene color ni olor, y ocasiona síntomas inespecíficos que suelen retrasar las consultas. La ventilación de los ambientes es la medida más efectiva para todos los tipos de calefacción.

Algunas recomendaciones a tener en cuenta son tener ventilación permanente en cada ambiente calefaccionado; instalar estufas de tiro balanceado; evitar las infrarrojas, catalíticas y braseros; en caso de usar estufas y braseros, apagarlos siempre antes de irse a dormir; no arrojar al fuego plásticos, goma o metales; no instalar calefones o termotanques en el baño o espacios mal ventilados; controlar anualmente los artefactos por gasista matriculado; no encender motores a combustión en lugares cerrados (autos, grupos electrógenos, motosierras, etc.); y no calentar su hogar con el horno o las hornallas.

Los síntomas que se presentan cuando se produce una intoxicación con monóxido de carbono son dolor de cabeza, mareos, visión borrosa, zumbidos en los oídos; dificultad para concentrarse, convulsiones; desmayo; dolor de pecho, falta de aire, dificultad para respirar; náuseas, vómitos, dolor abdominal; debilidad y dolor muscular.

Ante cualquier eventualidad es necesario pedir ayuda de inmediato, retirar urgente a la persona hacia un lugar ventilado, y abrir puertas y ventanas.

En todos los casos hay que concurrir al centro asistencial más cercano para recibir atención, ya que el tratamiento adecuado evita complicaciones y secuelas que pueden aparecer varias semanas o meses después, o llamar al número 107 de emergencias médicas.

En caso de incendio, se recuerda que existen números de teléfono sin cargo al cual se puede llamar: Bomberos (100) o Policía (101).

Agentes comunitarios visitaron hogares del barrio Hibepa de la ciudad de Neuquén.