Mediante la firma de dos decretos, el gobernador Jorge Sapag autorizó la ejecución de las viviendas en distintas localidades de la provincia. Las acciones forman parte del “Programa federal de vivienda y mejoramiento del hábitat de pueblos originarios y rurales”.

Con la firma de dos decretos, el gobernador Jorge Sapag autorizó la ejecución de 207 viviendas destinadas a pobladores rurales y mapuche de la provincia, en el marco del “Programa federal de vivienda y mejoramiento del hábitat de pueblos originarios y rurales”.

El programa se implementa en Neuquén mediante un acuerdo suscripto entre la Unidad Ejecutora Provincial, dependiente del ministerio de Economía y Obras Públicas, y la subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda dependiente de la secretaría de Obras Públicas del ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios.

A través del decreto 2477/13 se ejecutarán 33 viviendas en las localidades de San Martín y Junín de los Andes (24 en el departamento Lácar y 9 en el Huiliches), con una inversión de 13.107.600 pesos que serán transferidos por la cartera nacional. Según consta en el acuerdo, ya se efectuó una entrega de 3.276.900 pesos en función del cronograma de desembolsos establecido.

Por otra parte, mediante el decreto 2478/13 se ejecutarán 174 viviendas para pobladores originarios y rurales de los departamentos de Aluminé, Catan Lil, Huiliches, Loncopué, Ñorquin, Collón Curá, Chos Malal y Picunches. En este caso está prevista una inversión de 60.479.700 pesos, distribuida en cinco desembolsos: el primero de 12.100.140 pesos y los restantes de 12.094.740 pesos.

En ambos documentos, con fecha 19 de diciembre, se indica que “la finalidad del programa (federal de vivienda y mejoramiento del hábitat de pueblos originarios y rurales) se centra en el mejoramiento del hábitat a través de proyectos integrales. Se contempla la construcción de viviendas destinadas a dar una respuesta a habitantes rurales y aborígenes”.

Se destaca también que “estas acciones se desarrollan en el marco de una política de fortalecimiento del hábitat destinada a consolidar a la población en su lugar de origen, y así evitar la migración hacia las periferias de los centros urbanos».

Entre los considerandos de los decretos se menciona además que “mediante la implementación de este tipo de programas no sólo se otorgan soluciones habitacionales, sino además, se favorece el arraigo y las economías regionales, en virtud de que la mano de obra que se ocupa es la del lugar de construcción”.