Se trata de un tramo de casi 3 kilómetros, cuyas estructuras colapsaron en julio pasado durante un temporal de viento y nieve. La línea alimenta eléctricamente a unas doce localidades. 

Esta semana comenzaron a llegar las estructuras y columnas necesarias para la obra de construcción del nuevo tramo definitivo de la línea de alta tensión que transporta 132 mil voltios desde Cutral Co hacia Zapala, y que se viera sometida a condiciones meteorológicas extraordinarias el pasado 19 de julio, en el marco de una contingencia climática, a unos 7 kilómetros de Cutral Co.

El nuevo tramo a construir, constituido por 10 columnas de hormigón que suman unos 2,8 kilómetros de extensión y el triple de ese número en longitud de cable, correrá paralelo al actual -que fue reparado en tiempo récord para dar a la zona un servicio estable- y se conectará en sus extremos a la línea, una vez que quede finalizado.

Actualmente, la línea de alta tensión –si bien no ha tenido inconvenientes por salidas de servicio– se encuentra funcionando con reconstrucciones provisorias por las roturas que se produjeron durante el temporal y que afectó el suministro de unas doce localidades del oeste provincial, incluida Zapala.

Las localidades que se alimentan de dicha línea, aunque la mayoría puede ser abastecida mediante generación aislada, son: Auminé, Villa Pehuenia, Mariano Moreno, Ramón Castro, Villa Puente Picún Leufú, Las Lajas, Loncopué, Caviahue-Copahue, Bajada del Agrio, Quili Malal, El Cholar y El Huecú.

Las tareas iniciales para la obra de normalización dieron inicio el mes pasado, con los estudios de suelo, replanteos y el inicio de las excavaciones para las bases de las columnas.

En este sentido, el presidente del Ente Provincial de Energía de Neuquén (EPEN), Francisco Zambón, indicó que “la obra busca recuperar la confiabilidad de la línea para un servicio normal, tal como nos comprometimos en su momento. Luego de realizar el proyecto ejecutivo y todo el trabajo técnico, se iniciaron las tareas de campo la semana pasada. Las columnas ya están llegando a la obra. Tenemos 60 días para terminar”, aseveró.

Condiciones extraordinarias

De acuerdo con los estudios que realizó el EPEN, las condiciones meteorológicas imperantes produjeron en dicha oportunidad condiciones de manguito de hielo y viento sobre los conductores y estructuras, que se elevaron muy por encima de los valores de cálculo de las mismas y resultaron en cargas mecánicas extraordinarias.

Esta situación provocó –de acuerdo a un análisis estimativo– la rotura de estructuras de suspensión. Los argumentos se apoyan en que el mismo efecto climático descripto afectó la línea de 33 kilovoltios paralela que, por tratarse de menor porte, el efecto fue el desprendimiento de los tres conductores en el mismo tramo que la de 132 kilovoltios.

Además, en la misma franja hacia el norte, también sufrieron el efecto descripto otra línea de 33 kilovoltios paralela a la ruta nacional Nº 22 y otra en un yacimiento al Norte de la Dorsal, operado por la empresa estatal YPF, al Norte de la ruta nacional Nº 22.

A su vez, el EPEN realiza mantenimientos de rutina programados y de reparación cuando se detecta algún problema de manera permanente y conforme a las rutinas propias de este tipo de instalación. Las estructuras dañadas no mostraron signos de deterioro por la antigüedad o la falta de mantenimiento.