Ciudad Zapallo cerró con un ejemplar de casi 100 kilos

Se realizó este sábado el cierre del concurso de Agricultura Urbana Ciudad Zapallo. Fue en el Paseo de la Costa, durante la feria agroecológica del programa PRODA.

Con la participación de huerteros, huerteras y cultivadores de zapallo de distintas localidades de la provincia y barrios de la ciudad de Neuquén, se desarrolló en la Isla 132 una jornada de feria agroecológica del Programa de Desarrollo Agroalimentario (PRODA) y la celebración por el cierre del concurso de Agricultura Urbana Ciudad Zapallo.

En esta sexta edición del certamen, estuvieron presentes el ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig, el secretario de Producción e Industria, Juan Peláez, el subsecretario de Producción, Marcelo Zuñiga, y autoridades del programa PRODA.

“Este es un momento muy importante y muy interesante, donde se condensa y confluye todo el esfuerzo de trabajo de años y años, con muchísima participación de las familias huerteras y del equipo del PRODA”, expresó el subsecretario de Producción, Marcelo Zuñiga.

Agregó que estas experiencias e iniciativas como políticas públicas “permiten explicar el éxito del evento y por qué el Estado neuquino tiene que seguir fortaleciendo estos programas para, en este contexto donde hay muchos problemas vinculados a la alimentación, potenciar la autoproducción de alimentos tanto en lo urbano, como en lo periurbano”.

Premiación

El primer premio de la categoría reservada a los zapallos Atlántica Gigante fue para el Complejo Penitenciario V de Senillosa, donde durante la última temporada se volcaron al cultivo de esta variedad en los espacios de huertas que se llevan adelante junto con el programa PRODA, para beneficio de la población carcelaria, cosechando un ejemplar que pesó 91,350 kilos.

El segundo premio de la misma categoría fue para Rodrigo Villalba, que año a año viene participando del concurso e incluso fue ganador de una edición anterior, presentando esta vez un zapallo de 82,90 kilos. El tercer puesto quedó en manos de la familia Jara, con un ejemplar de 80,40 kilos.

Por su parte Norma Martínez, vecina del barrio Don Bosco, obtuvo el máximo galardón en la categoría que reunía al resto de las variedades, con una calabaza de 27,60 kilos; el segundo premio fue para Gladis con un gris plomo de 26,6 kilos y el tercero para Luciano Mendoza, con un zapallo similar, de 19,80 kilos.

Del Complejo penitenciario V de Senillosa, el equipo de trabajo destacó que “vinimos trayendo el zapallo Atlántico Gigante que fue premiado por el primer puesto. Tuvimos una preparación de mucho tiempo. Lleva sacrificio el crecimiento y el cuidado. Por ser la primera vez, es algo muy lindo representar al complejo penitenciario”, expresaron.

Rodrigo, del barrio San Lorenzo Sur de la ciudad de Neuquén, se llevó el segundo puesto y comentó que “es la tercera vez que participo del concurso. Esto me llena de satisfacción”.

La familia Jara se sumó al evento el año pasado con la convocatoria del programa, participó de la capacitación y entrega de semillas, y ahora fue reconocida con el tercer puesto. Fiorella comentó que el impulsor de todo fue su hijo Tobías, quien entusiasmado dijo: “Fue muy divertido concursar para esto. Me ha impresionado tener un zapallo de 80 kilos”.

Juan Pablo, el papá de Tobías, señaló que “para nosotros es todo un logro haber llegado hasta acá. Si bien hace tiempo nos interesa cultivar nuestros propios alimentos, nos pareció algo lindo y nuevo. Estamos más que conformes y contentos de esta experiencia, de haber llegado aquí con un zapallo de más de 80 kilos”.

Feria y promoción de la agroecología

De la feria participaron huerteras y huerteros de los espacios socioproductivos que el programa promueve y acompaña en los barrios de la ciudad y localidades cercanas, stands institucionales y una delegación de Picún Leufú para sumarse a las actividades previstas.

En la oportunidad se pusieron a la venta plantines de estación, hortalizas, aromáticas, flores, plantas ornamentales, cactus y suculentas y se comercializaron -en un marco de economía social y solidaria- las distintas variedades de zapallos que se cultivan en las huertas de la ciudad.

Participaron también productoras y productores de Centenario y Vista Alegre, con frutas, hortalizas y productos elaborados. También se vendieron hierbas deshidratadas, fitocosméticos, lombricompuesto, entre otros. Además, hubo venta de comidas típicas a cargo del Colegio Michael, con locro y empanadas de carne, verdura, veganas y sin TACC.

Los inmensos zapallos de la variedad Atlántica Gigante fueron exhibidos fuera de concurso, en dos unidades con un peso superior a los 100 kilos cada una, destinados a la obtención de semillas para futuras ediciones. La pulpa de ambos zapallos fue donada a Cáritas y entregada en el momento, una vez que las semillas fueron retiradas.

También participaron instituciones y organizaciones con las que el Proda trabaja de manera articulada como Punto Saludable, el Complejo Penitenciario Federal V de Senillosa, los equipos del Laboratorio de Servicios Agrarios y Forestales (LASAF), de la Secretaría de Producción e Industria, entre otras. La tarde se cerró con un espectáculo musical y danzas folclóricas.