Se trata de una geóloga, una médica, un ingeniero electrónico, un ingeniero en petróleo y un politólogo con especialidad en gestión ambiental.

Cinco jóvenes que se presentaron a la convocatoria del Programa Bec.ar planteada especialmente para residentes en la provincia del Neuquén fueron seleccionados por el comité evaluador y accederán a becas completas para realizar maestrías de uno a dos años en Francia. En promedio, cada beca implica la asignación de 45 mil dólares al año y representan una gran oportunidad para formarse en determinadas áreas priorizadas por el gobierno provincial.

Tras una amplia campaña de difusión que se extendió hasta enero de este año, cinco de los siete postulantes neuquinos fueron seleccionados al cumplir con los exigentes requisitos que tenía el llamado. Se trata de una geóloga, una médica, un ingeniero electrónico, un ingeniero en petróleo y un politólogo con especialidad en gestión ambiental.

“Todos ellos son profesionales neuquinos que partirán este año a diferentes universidades de Francia a realizar maestrías vinculadas al desarrollo de nuestra provincia”, aseveró Sebastián González, secretario del COPADE, quien agradeció la invitación de Campus France Argentina para firmar el convenio que permitió llevar adelante esta convocatoria con la Embajada de Francia y el Programa Nacional Bec.Ar.

Dicho convenio permitió que Neuquén accediera a un cupo especial de becas para financiar todos los gastos de hasta cinco becarios de posgrado residentes en el territorio provincial, que quisieran cursar estudios en Francia en temáticas vinculadas a la ciencia y tecnología, en las áreas consideradas prioritarias para la provincia: tecnología -tanto agraria como pecuaria y pesquera, del medio ambiente, alimentos y energética-, ciencias biológicas de organismos y sistemas y turismo.

Con gran expectativa se esperaba el resultado de este llamado, ya que es la primera vez que ese programa nacional admite postulaciones regionales.

Neuquén y San Juan fueron las provincias elegidas para llevar adelante esta experiencia piloto y en ambos casos “se obtuvieron buenos resultados”, según expresó Laura Castillo de la Embajada de Francia en la Argentina.

Recordó que propusieron abrir convocatorias provinciales para dar espacio a las regiones y que los recursos humanos se formen en temas de interés para cada provincia. “El nivel de los candidatos fue muy bueno. La grilla de evaluación fue muy rigurosa: se evaluó el mérito, el promedio, la experiencia académico profesional, el nivel de idioma y la pertinencia de las áreas del Programa Bec.ar. El jurado da un puntaje a cada una de esas variables y establece el orden de mérito”, explicó.

Una vez cerrada la convocatoria y seleccionados los becarios, comenzará el proceso de postulación mediante una plataforma en la cual cada uno de ellos se inscribirá y completará el dossier en línea. En uno o dos meses aproximadamente, hasta junio, las universidades responderán si aceptarán la postulación.

A los becarios se les pidió que manifiesten su interés por estudiar en tres establecimientos. Podían postular a universidades o grandes escuelas que ofrezcan maestrías en los campos de tecnología en alimentos, sistemas inteligentes de riego, acuicultura, vitivinicultura, frutos secos, genética y nutrición pecuaria, manejo de tecnologías del medio ambiente, turismo ecológico, industrias culturales, energías renovables y no renovables.

Primera en el orden de mérito se ubicó Raisha Zurakoski Luparelli, licenciada en Geología recibida en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), que actualmente vive en Plottier y trabaja en una empresa privada. Su tesis de grado consistió en el modelado estructural del sector aledaño a la villa termal Copahue. Al hacerla, pensó en algo que le gusta: los volcanes. Sin embargo “en Francia no hay maestrías específicas sobre este tema. Pero sí es muy bueno su instituto de petróleo y hay muy buen nivel académico. Me interesaba capacitarme en la industria. Apliqué a temas relacionados con eso, a reservorios”, afirmó.

Por su parte Ezequiel Fernández y Valdivielso, nativo de San Martín de los Andes, cursó sus estudios primarios y secundarios en esa localidad y emigró a Buenos Aires para estudiar Ciencias Políticas en la Universidad Nacional de Buenos Aires. Tras obtener su licenciatura, hizo un posgrado en gestión ambiental y regresó a la provincia hace cuatro años. Desde 2017 es profesor en el sexto año de la EPET 21, la primera del Neuquén que otorga el título de técnico en energías renovables. Consideró que la convocatoria para cursar una maestría en Francia, con todos los gastos pagos, constituía una “muy buena propuesta” por varios motivos. Por un lado, debido a que le interesa la cultura y el idioma de Francia y por otra parte, “porque ese país tiene una trayectoria en energías renovables mayor que la de Argentina”.

Valentina Pini, médica de 27 años recibida en la UNCo, trabaja actualmente en el Ente Provincial de Termas del Neuquén. Desde hace dos temporadas integra el plantel médico de las Termas de Copahue. Postuló a esta beca pensando que al regresar le interesaría investigar resultados de posibles tratamientos con aguas minero-medicinales y derivados como fangos, en cuando a la expresión genética de los mediadores pro-inflamatorios y anti-inflamatorios. “Tenemos un vasto recurso termal en la provincia”, argumentó.

Cinco jóvenes que se presentaron a la convocatoria del Programa Bec.ar planteada especialmente para residentes en la provincia del Neuquén fueron seleccionados por el comité evaluador.