Desde la subsecretaría de Familia se renovó el compromiso para seguir fortaleciendo la protección integral de los jóvenes adolescentes.

El ministerio de Salud y Desarrollo Social celebra hoy el 20º aniversario del Programa de Libertad Asistida, perteneciente a la subsecretaría de Familia; y renueva su compromiso para continuar fortaleciendo los derechos y garantías para la protección integral de jóvenes adolescentes.

Este programa forma parte de la dirección de Adolescencia de la subsecretaría de Familia y se creó para dar respuesta a la atención de los adolescentes que ingresan al sistema penal juvenil, garantizándoles la asistencia sin la privación de la libertad. Responde a las indicaciones de la Ley Nº 2302, sancionada en la Legislatura en 1999, que tuvo como novedad concebir al niño y al adolescente como sujeto de derecho, además de considerar como tal a toda persona hasta los 18 años.

A partir de esta ley, el niño ya no se ve como objeto (de su familia, del juez, de la policía, etc.) sino como una persona con derecho a vivir una vida digna. En este sentido, incorpora las ideas de la Convención Internacional de los Derechos del Niño y explicita al Estado como garante de estos derechos: a la vida, la salud, la educación, la identidad, la integridad, a ser escuchados, a la igualdad sin discriminación, a la atención de su discapacidad, a la convivencia familiar y comunitaria, a la recreación, al acceso al deporte y al descanso, a no ser explotado laboralmente, a la libre expresión, al acceso a la información, a la participación, al respeto y a la dignidad.

La subsecretaria de Familia, Dora Okstein dijo hoy que “más allá de la satisfacción personal y profesional de ser parte de esta celebración en los 20 años del Programa Libertad Asistida, deseo resaltar la visión institucional acerca del funcionamiento y la ejecución del mismo; porque este camino recorrido evidencia a diario el accionar comprometido, la sensibilidad y responsabilidad de todo el equipo de trabajo, quienes desde sus distintas funciones brindan un acompañamiento personalizado a los adolescentes infractores a la ley penal,  contribuyendo desde su intervención en procesos básicos de su red socio familiar y comunitaria a través de los modos particulares de los que dispone el joven en pos de revisar su accionar, resignificar la infracción y propiciar la  construcción de un proyecto de vida”.

“Este modo de intervención es una alternativa efectiva para que los jueces intervinientes opten por esta medida que opera sobre el eje educativo en el medio comunitario, por sobre la institucionalización bajo la medida de arresto excepcional en el hogar Hue Lihue”, agregó Okstein.

La funcionaria sostuvo que “habiendo además considerado -desde la lectura del equipo y ante la realidad social percibida- la necesidad de implementar  un proyecto  que propicia el  acompañamiento específico y oportuno con niños y adolescentes de entre 13 y 16 años, a los que se denuncia en la Fiscalía Penal Juvenil, como presuntos autores de delito, teniendo como ejes informar, fortalecer, orientar a las familias para el acompañamiento en el proceso de intervención con los adolescentes, promover el abordaje integral, trabajar la situación judicial, promover estrategias de autocuidado, entre sus distintos objetivos”.