En los diferentes hospitales y centros de Salud del Sistema Público de Salud se desempeñan 24 profesionales del área.

El 12 de mayo de cada año se celebra en la Argentina el día del Fonoaudiólogo. En el Sistema Público de Salud de la Provincia se desempeñan actualmente 24 profesionales que, diagnostican e intervienen en problemas en el ámbito del lenguaje, la voz, la audición, la deglución y la motricidad orofacial, esto es, el funcionamiento del conjunto de órganos que permiten comer, hablar, respirar y masticar.

El día del Fonoaudiólogo se celebra en conmemoración al aniversario de la creación de la primera entidad científica fonoaudiológica argentina. La Asociación Argentina de Logopedia, Foniatría y Audiología –ASALFA– comenzó a funcionar  ese día en el año 1948.

“Hay fonoaudiólogas en todos los hospitales cabecera de zona” dijo Marcela Corbelle, referente del  programa de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia. La profesional detalló que “hay en los hospitales Plottier, Horacio Heller de Neuquén capital, Natalio Burn de Centenario, Óscar Arraiz de Villa La Angostura y Gregorio Álvarez de Chos Malal. A lo que se suma la tarea realizada en el servicio de Rehabilitación del hospital Bouquet Roldán, en el que las fonoaudiólogas hacen rehabilitación neurológica en adultos y niños”. Durante 2015, en el servicio de Rehabilitación se atendió a 537 niños y a 512 adultos.

La fonoaudióloga Sabrina Palermo explicó que generalmente “se ubica al Fonoaudiólogo por las dislalias, es decir por los trastornos del lenguaje que se manifiestan con una dificultad al articular las palabras, pero la fonoaudiología abarca más allá de esta afección en cuanto a la dicción”.

La profesional indicó que el fonoaudiólogo “puede intervenir en la vida de una persona en diferentes etapas y por diferentes patologías, desde las funciones vegetativas pre-lingüísticas, incluyendo el área de la voz, la audición y el habla. En todos los casos se apunta a brindarle una mejor calidad de vida al paciente, desde el hábito alimentario y desde su competencia comunicativa, que puede ser gestual, verbal. A veces se adapta a través de sistemas alternativos y aumentativos de la comunicación, porque los fonoaudiólogos podemos adaptar el sistema de comunicación”.

En relación con la distintas áreas, Corbelle explicó que “la parte de audiología o audición es todo lo que se refiere a los estudios auditivos y a la detección de hipoacusia, ya sea en neonatos, niños o adultos”; y aclaró que “está la detección, luego la intervención diagnóstica para determinar si tiene o no tiene una hipoacusia; y también la intervención terapéutica, que consiste en el equipamiento de audífonos o bien en la habilitación o rehabilitación auditiva”.

Respecto del lenguaje –también se aborda adultos y niños– se evalúan, detectan y tratan diferentes trastornos; en las personas adultas, muchas veces las causas se encuentran asociadas al funcionamiento del sistema nervioso, a lesiones cerebrales y al deterioro cognitivo.

“Hay trastornos asociados al lenguaje que pueden ser desde la cognición, es decir, que desde esta área se afecta a esta habilidad, como es el caso de la disleria, que es el retraso en la adquisición del lenguaje escrito; o la dislexia, que es la alteración de la capacidad de leer”, explicó Palermo.

En cuanto al área de la voz, las fonoaudiólogas abordan todo el abanico de las disfonías (afecta al timbre, la intensidad, la extensión y la duración de la voz) y la optimización de la voz (educación y entrenamiento vocal).

Mientras que en el área de la deglución, los trastornos de los cuales se ocupan son las disfagias (dificultades o molestias al tragar) la deglución atípica y la incoordinación succión-deglución, entre otros.