Los cursos estarán a cargo de la dirección provincial de Participación Ciudadana y tratarán sobre el trabajo que desempeñará el área dentro del programa de Gestión por Resultados que se implementará este año en toda la provincia.

El director provincial de Participación Ciudadana, Diego Cayol, informó que 6.000 personas se capacitarán en prevención, en el marco del programa de Gestión por Resultados que se implementará durante este año en toda la provincia y que es parte del programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), al que adhirió oportunamente el gobierno provincial.

Destacó que funcionan actualmente 52 espacios de Participación Ciudadana con esquemas de seguridad generados y activos por cada comisaría de la provincia. “Estos espacios de Participación Ciudadana, que están previstos en nuestra legislación, funcionan con el objetivo de capacitar a los vecinos y replicar un esquema de prevención”, señaló, y advirtió que “el objetivo de la capacitación es que el agente capacitado replique ese conocimiento a otros potenciales vecinos, y ese efecto multiplicador pueda ser comprobable”.

“Como parte del programa de Gestión por Resultados, nos fijamos como objetivo para este año capacitar a 6.000 personas en esquemas de prevención en toda la provincia en el marco del programa Previda: 2.000 en prevención de adicciones, 2.000 en prevención de violencia y otras 2.000 en prevención de delito” manifestó Cayol.

El funcionario recordó que el año pasado en toda la provincia “capacitamos alrededor de 3.000 personas, la mitad del número que fijamos como objetivo para este año” y agregó que “instruimos a 1.400 personas en esquemas de prevención de violencia; 780 personas en esquemas de prevención de adicciones; y 800 personas en esquemas de prevención de delito”.

Cómo se trabaja en Participación Ciudadana

“Cuando iniciamos la gestión, el área de Participación Ciudadana estaba prácticamente acotada a dos problemáticas: prevención de adicciones y prevención situacional del delito, con un sustento jurídico para garantizar la participación del vecino. Detectamos cosas positivas y otras que debimos reformularlas y adecuarlas, con el fin de forjar una relación fluida con los vecinos” remarcó Cayol.

Recordó que “como primera medida, tuvimos que modificar el esquema de participación, que nos llevó aproximadamente un año. Nos orientamos en la tarea de procurar que el vecino comprenda los beneficios que implica adherir al espacio de participación ciudadana”, pero advirtió que “el desafío era enfocarse, no solo en una primera etapa de acercamiento al ámbito comunal, sino que la participación de los vecinos se sostenga en el tiempo y pasen a ser parte del espacio, para eso se trabajó con organizaciones sociales, que tienen la particularidad de sostenerse en el tiempo”.

“Luego, durante 2012 y parte de 2013, desarrollamos un marco teórico en el ámbito de seguridad y diagnosticamos tres ejes temáticos de trabajo a los que nos abocamos de lleno: adicción, violencia y delito. A partir de allí, conformamos equipos de trabajo y diseñamos programas para trabajar concretamente en la resolución de esquemas de conflicto”, y agregó que “nosotros intervenimos en espacios donde la fuerza policial no accede fácilmente, que son los espacio de participación vecinal” agregó.

Capacitaciones

Cayol mencionó un caso ‘paradigmático’ como ejemplo de espacio de Participación Ciudadana que funciona en Loncopué. “En un primer momento nos costó mucho que asimilaran el concepto de Participación Ciudadana y hoy funcionan de manera independiente de nosotros, dependen de la intendencia de la localidad y resolvieron muchos problemas en conjunto, están llevando a cabo distintas actividades en prevención y nosotros hemos brindado apoyaturas en capacitación”.

“Por otro lado, el caso de Rincón de los Sauces tiene características distintas y la conformación social que tiene la localidad es particular, y en este contexto detectamos que había mucha forma violenta de resolver los conflictos”, explicó y agregó que “allí se generó un espacio de participación que después derivó naturalmente en trabajar específicamente la trata de personas, y fueron más de 200 personas las que participaron de estas capacitaciones, arrojando resultados muy interesantes”.

Mencionó que también se trabajó en Neuquén capital, Chos Malal, Huinganco, Andacollo, Barrancas, Buta Ranquil, Añelo, Piedra del Águila, Caviahue, El Huecú, Las Lajas, El Sauce, Sauzal Bonito, Cortaderas, Paso de los Indios, entre otras localidades.

Cayol dijo que “el equipo de capacitadores está conformado por psicólogos, licenciados en servicio social, psicólogos sociales, profesores de educación terciaria, ingenieros, y técnicos en seguridad e higiene”. También destacó que de las capacitaciones han participado agentes de la Policía provincial.

Finalmente, Cayol agradeció particularmente a su equipo de trabajo, por el compromiso y el tiempo que le han dedicado a su trabajo.