El gobernador Omar Gutiérrez recorrió hoy los trabajos en ejecución de redes eléctricas y pluvioaluvionales en los sectores 2 y 7 de Mayo, Peumayén y Nueva Jerusalén, con una inversión de más de 200 millones de pesos. Lo hizo junto al director regional de Patagonia y NEA de la subsecretaría de Infraestructura Urbana de la Nación, Federico Geli.

El gobernador Omar Gutiérrez recorrió esta mañana el avance de obras de mejoramiento de barrios y de módulos de desarrollo humano (NIDO) junto al director regional para la Patagonia y Noreste Argentino (NEA) de la subsecretaría de Infraestructura Urbana de la Nación, Federico Geli. Estas obras representan una inversión de más de 200 millones de pesos, a razón de 150.523.086 pesos aportados por el Estado nacional y 50 millones que aporta la provincia como contraparte del acuerdo.

Se trata de diversas obras de infraestructura que fueron acordadas entre el IPVU y la Subsecretaría de Hábitat del ministerio del Interior de la Nación en 2016, establecidos en un plan de trabajo para los sectores 2 de Mayo, 7 de Mayo, Peumayén y Nueva Jerusalén, donde viven 1700 familias. La mayoría de las obras cuentan con un avance del 55 por ciento, en promedio.

Las obras representan una inversión de más de 200 millones de pesos, a razón de 150.523.086 pesos aportados por el Estado nacional y 50 millones que aporta la provincia como contraparte del acuerdo.

El programa contempla la ejecución de redes pluviales, de conducción interna, eléctricas, movimiento de suelo para la relocalización de familias en situaciones de riesgo y el módulo NIDO, con equipamiento para acciones sociales y deportivas que tienen como objetivo constituirse en un centro de referencia de los vecinos y acrecentar el sentido de pertenencia al barrio de los sectores abordados.

“Es una satisfacción ver cómo avanzan las obras en barrios emblemáticos y que forman parte de los sectores más vulnerables del Oeste de la ciudad de Neuquén Capital, como son 2 de Mayo, 7 de Mayo, Peumayén y Jerusalén. Estamos invirtiendo en conjunto más de 200 millones de pesos en obras de infraestructura básica: tendido de energía eléctrica, gas, incorporación de 80 nuevos lotes a partir del movimiento de suelo que se está realizando y un centro comunitario donde se encuentren referentes y ciudadanos para fortalecer a las familias de estos cuatro barrios”, destacó el mandatario provincial.

Señaló la importancia de los desagües pluvioaluvionales, que son “obras históricas para garantizar la calidad de vida, para evitar que el agua entre en las viviendas y comercios cuando hay grandes precipitaciones. Es una de esas obras que quizás no lucen tanto ahora, pero que nos permitirá ahorrarnos varios dolores de cabeza ante los cambios climáticos que se han producido en el país. Esta obra permite cuidar el medio ambiente y sanear el barrio”.

Además, Gutiérrez adelantó que se están gestionando “más recursos económicos para que estas obras de infraestructura se amplíen, porque también es necesario llevar adelante tendidos de gas, cloacas, como se están llevando adelante en otros barrios de Neuquén Capital”.

Gutiérrez recorrió las obras junto al director regional para la Patagonia y Noreste Argentino (NEA) de la subsecretaría de Infraestructura Urbana de la Nación, Federico Geli.

“Acá no hay un solo peso de gasto, todo es inversión pública porque impacta en el desarrollo social, en la calidad de vida de los habitantes, nos integra y nos une. El trabajo que estamos haciendo junto al gobierno nacional es amplio e integrador porque estamos llevando adelante la construcción de un espacio de acciones comunitarias que ya está prácticamente terminado, pero también estamos levantando espacios deportivos, culturales y plazas, que mejoran el hábitat y la calidad de vida de todos los habitantes”, aseguró.

Por último, agradeció a las empresas porque están cumpliendo en tiempo y forma con los plazos comprometidos “y porque respetaron el empleo y el compre neuquino dinamizando la economía local”.

Por su parte, Geli dijo que en todo el país se están ejecutando 500 proyectos integrales de este tipo. “Aquí en la provincia del Neuquén se están invirtiendo 1.000 millones de pesos en el sector Z1, 7 de Mayo, Jerusalén, otros barrios de la capital y en los departamentos del interior de Neuquén”, informó.

Destacó que se trata de un programa “impulsado por el presidente de la Nación, Mauricio Macri, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, en conjunto con el gobierno provincial y municipal”.

Las obras de mejoramiento comprenden una red pluvioaluvional, con cinco cámaras de captación de hormigón; 1285 metros de canales de desagüe pluvial revestidos en hormigón; 350 metros de conductos de 600 mm para cruces de calles y treinta y 36 cámaras cabezales con sumideros.

Las obras

Las obras de mejoramiento comprenden una red pluvioaluvional, con cinco cámaras de captación de hormigón; 1285 metros de canales de desagüe pluvial revestidos en hormigón; 350 metros de conductos de 600 mm para cruces de calles y treinta y 36 cámaras cabezales con sumideros. La finalidad es mejorar los escurrimientos pluvioaluvionales, teniendo en cuenta la urbanización. La obra comenzó a principios de junio de este año, tiene un avance del 18 por ciento e insume una inversión de 16.837.279,80 pesos.

Respecto de la red eléctrica de los sectores 3 y 7 de Mayo, se ejecuta como continuidad de la primera etapa ya finalizada que incluye a 500 familias, y una vez finalizada la obra completa de electrificación del sector, las familias abastecidas por el servicio ascenderán a 1400.

El proyecto responde a especificaciones técnicas y tipos constructivos establecidos por la cooperativa eléctrica Calf y comprende una red de distribución en media tensión de 13.2 kilovatios, subestación transformadora montada sobre plataforma, red de distribución de energía eléctrica en baja tensión y colocación de pilares con disyuntores y llaves térmicas. También la red de alumbrado público. La inversión es de 14.767.168,72 pesos.

Otra obra es la red de media y baja tensión, alumbrado público y acometida domiciliaria de los asentamientos Peumayén y Nueva Jerusalén, que abastecerá de energía eléctrica a 54 familias del sector Nueva Jerusalén y completará las cuatro manzanas faltantes de Peumayén para que sus 365 familias cuenten con el servicio eléctrico.

Gutiérrez adelantó que se están gestionando “más recursos económicos para que estas obras de infraestructura se amplíen, porque también es necesario llevar adelante tendidos de gas, cloacas”.

También responde a las especificaciones técnicas y tipos constructivos establecidos por Calf y comprende la obra complementaria en media tensión para alimentar la subestación transformadora, la red de distribución de energía eléctrica en baja tensión, la colocación de pilares con disyuntores y llaves térmicas y la red de alumbrado público. Insume una inversión de 10.707.927.24 pesos.

Por último, la red de baja tensión, alumbrado público y acometida domiciliaria en el asentamiento Tierra Nueva Para Neuquén abastecerá de energía eléctrica a las 94 familias del sector y, bajo las especificaciones técnicas y tipos constructivos  establecidos por Calf, comprende la obra complementaria en media tensión para alimentar la subestación transformadora del sector Peumayén, la red de distribución de energía eléctrica en baja tensión, la colocación de pilares con disyuntores y llaves térmicas y la red de alumbrado público.

En cuanto al centro NIDO insumió una inversión final de 7.882.804,36 pesos y su financiamiento fue compartido entre el gobierno nacional, que aportó 4.713.311 pesos, y el provincial, con 3.169.493,61 pesos. El grado de avance es del 100 por ciento.

Las obras en el barrio también incluyen relleno, nivelación, compactación y muros de contención para la creación de 30 lotes unifamiliares destinados a la relocalización de familias ubicadas en zonas de riesgo o con restricción urbanística según los estudios de impacto ambiental realizados. Además, se ejecutarán cordones cuneta y veredas y se colocarán canastos domiciliarios para esos mismos barrios y Bella Vista.

Gutiérrez señaló la importancia de los desagües pluvioaluvionales, que son “obras históricas para garantizar la calidad de vida, para evitar que el agua entre en las viviendas y comercios cuando hay grandes precipitaciones”.