Las tareas comenzaron el último trimestre del año pasado y se extendieron hasta la semana pasada. Cuando vuelva la época de veranada se habrán relevado unos 3 mil kilómetros de huellas históricas.

Culminó la primera etapa de relevamiento de callejones de arreo, en concordancia con el fin de la veranada. Las tareas comenzaron con los primeros calores de 2012, época en la que los crianceros trashumantes llevan a sus piños hacia las alturas en busca de alimentos. Se estima que en la próxima temporada terminará un relevamiento de 3 mil kilómetros de huellas históricas, aproximadamente.

Al respecto, el subsecretario de Tierras, Eduardo Ferraresso, expresó su conformidad con las tareas realizadas en esta primera etapa y destacó la actitud “de la gente, los campesinos y los crianceros. Esto no se puede hacer otra forma que como lo estamos haciendo, con participación e inclusión de la gente”.

“Nosotros conocemos el problema, en esta etapa estamos haciendo el diagnóstico y en poco tiempo más vamos a tener las propuestas y vamos a presupuestar los trabajos que son necesarios así que estamos por el buen camino”, explicó y comentó que algunos de esos tramos los hicimos incluso con el ministro de Desarrollo Territorial, Leandro Bertoya. Ahora nos falta un tramo de siete horas a caballo para relevarlo y conocer la problemática como corresponde”.

Finalmente señaló que “es necesario hacer el relevamiento de todas las veranadas y de todas las invernadas, por supuesto. Nosotros hemos detectado muchas irregularidades en las veranadas y tenemos el compromiso de relevarlas cuando estén definidos los callejones de arreo” y agregó que “durante esta gestión se han emitido más de 2 mil permisos para la veranada”.

Trabajo conjunto

Las Organizaciones Unidas en Defensa de los Arreos (OUDA) nuclean a unas nueve organizaciones del Norte de Neuquén y también realizan el marcado de las huellas de arreo, “algunas de ellas todavía activas, otras se han ido cerrando por la venta o adjudicaciones de campos fiscales a manos privadas” indicó Natalia, una de sus integrantes.

“La idea es facilitar la tarea trashumante y los trabajos de los arreos para que puedan seguir produciendo carne, para abastecer a la región y que puedan seguir con sus tareas de campesinos”.

“Para nosotros –continuó- este trabajo conjunto es histórico, porque es la primera vez que nos podemos juntar a hablar, aunque esto ha costado mucho porque al principio estábamos todos enojados por la historia que teníamos con la provincia, y parte de lo que estamos saliendo a marcar hoy es producto de años y años de no escucharnos. Hoy por hoy hemos podido sentarnos a hablar y lograr que se entienda qué son las huellas de arreo, por dónde pasan y la cantidad que existen”, concluyó.