Desde el Programa Apícola Provincial se organizó una jornada de divulgación destinada al sector frutícola. Participaron productores de San Patricio del Chañar, localidad en la que se realizan los ensayos.

El Programa Apícola Provincial del Centro PyME-Adeneu presentó los resultados de la segunda etapa del proyecto de investigación que releva la importancia de los polinizadores silvestres y de la abeja melífera en la fruticultura. Se demostró que el trabajo de manejo de las colonias de abejas bajo protocolo permite obtener un excelente nivel de polinización, aún cuando las condiciones agroclimáticas no son óptimas.

El proyecto es llevado adelante por el Centro PyME-Adeneu, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y el Instituto de Investigación de Recursos Naturales, Agroecología y Desarrollo Rural de la Universidad Nacional de Río Negro. Los ensayos se realizan en chacras ubicadas en diferentes áreas de San Patricio del Chañar, sobre variedades de pera y manzana, tales como Abate Fetel y Packham’s y Red Delicious, respectivamente.

La coordinadora del Programa Apícola del Centro PyME-Adeneu, Nancy García  informó que “se evaluó la frecuencia de visitas, y se detectó que siempre hay mayor frecuencia si las colmenas tienen buena calidad, trabajadas bajo protocolo, y que esto tiene una relación directa con el cuaje de los frutos”. De esta manera, con una polinización eficiente se obtiene mayor calidad de las peras y manzanas, se reduce la caída de frutos y aumenta su conservación en cámaras de frío. Además se relevó que los frutos tienes mayor peso y forma regular.

La investigación, iniciada hace dos años, experimentó dos temporadas totalmente distintas pero con resultados similares en chacras con colmenas bajo protocolo. En 2015 “la floración fue de 33 días desde que inició la floración de pera y terminó la manzana, mientras que en 2014 la floración duró tan solo 18 días”, informó García.

“El primer año se observó que la polinización dependió casi exclusivamente de la abeja, por lo que se decidió durante el 2015 trabajar con abejas melíferas y Bombus atratus. En la primera temporada se observaron pocas especies autóctonas en la región y por esa razón se estudia también el comportamiento polinizador de otros insectos. No sabemos aún si la ausencia de polinizadores fue debido a presencia de agroquímicos o porque la floración durante el 2014 se inició tempranamente (primeros días de septiembre) y el desarrollo natural de los insectos propios del lugar no se había completado”, explicó García.

El equipo de investigación se planteó como objetivo avanzar en el reconocimiento de polinizadores naturales presentes en la región y evaluar la pérdida de abejas que se produce en los montes frutales durante la polinización. Además, se trabaja con modelos estadísticos para medir el impacto económico de la polinización, tanto en la apicultura como en la fruticultura.

La coordinación de la parte apícola de esta etapa del proyecto fue realizada por Nancy García, del Programa Apícola de la Provincia del Neuquén; la coordinación general estuvo a cargo del doctor Lucas Garibaldi de la Universidad Nacional de Río Negro y del Conicet, y por el becario pos doctoral de la Universidad, Georg Andersson (de Suecia).