La comisión de Derechos Humanos analizó hoy un proyecto de ley que apunta a prevenir y tratar los ACV.

La comisión de Derechos Humanos analizó hoy un proyecto de ley que apunta a prevenir y tratar los ACV (accidentes cerebro vasculares). Lo hizo luego de escuchar a una profesional en el tema, la doctora Miriam Vicente, neurocirujana endovascular quien manifestó que además de ser “una enfermedad señalada como la 3° causa de morbilidad y discapacidad en el mundo, la gente queda discapacitada sin posibilidad laboral y con muchos gastos para rehabilitación”. Agregó que “lo más importante es atenderse a tiempo dentro de las 3 horas de producido el episodio”.

El proyecto, iniciado por la diputada Beatriz Kreitman, crea el Programa Provincial de Prevención y Tratamiento del Ataque Cerebro Vascular –ACV- con el fin de disminuir la incidencia, mortalidad y secuelas de estos ataques en la provincia, tanto en aspectos médicos como socioculturales. La iniciativa también contempla que los que hayan sufrido este accidente o puedan hacerlo tengan el servicio asegurado por parte de sus coberturas sociales sin costos accesorios y gratuitos para los que no tengan obra social.

Vicente explicó la importancia de que la población conozca los síntomas previos al ACV y que asista al médico dentro de las 3 horas para que éste los identifique rápidamente a fin de evitar que ese paciente quede hemipléjico, ciego, con dificultad para hablar, etc. Los síntomas son: parálisis de la mitad del cuerpo, dificultad para ver o hablar, vértigo intenso, dolor de cabeza inhabitual.

Dijo que las estadísticas indican que “de las personas que tienen un ACV, el 10% tuvo previamente síntomas premonitorios, como un aviso y a la inversa del 100% que ha tenido un aviso, solo el 30% va a desarrollar un ACV después”. Aunque muchas veces, agregó, veces aparece repentinamente y el diagnóstico siempre es clínico.

En cuanto a los factores de riesgo señaló a la hipertensión (presente en el 70% de los casos), diabetes, obesidad, sedentarismo. Por lo que consideró importante el tratamiento y la prevención dado que modificando factores de riesgo se disminuye la tasa de incidencia de ACV en un número importante.

Agregó que se necesita tener agentes capacitados y contar con una droga aprobada en el mundo y por la Anmatt, que se debe aplicar una o dos ampollas de inicio que disuelven el coágulo, cuyo costo es de 6 mil pesos. Para poder aplicarla deben darse dos requisitos: diagnóstico clínico y una tomografía simple del cerebro y dentro de las 3 horas de producido el hecho. También es necesario diferenciar que el paciente no tenga un derrame cerebral que sería la contraindicación para aplicar esa droga.

Habló de la importancia de la difusión de esta enfermedad tanto a través de los medios de comunicación como en las escuelas y en la población en general que tiene que conocer los síntomas y acudir rápidamente.

José Russo –MPN- acordó con la creación del programa con 3 etapas o niveles de trabajo a cumplir: difusión, prevención específica (dentro del sistema de registro de guardias exista esta posibilidad) y tratamiento oportuno para el que se deberá capacitar gente. Dijo que en el interior de la provincia hay menos frecuencia de ACV de los que hay en centros urbanos por condiciones epidemiológicas.

Ante una pregunta del diputado Canini en cuanto a la cantidad de tomógrafos en salud Pública, Russo respondió que hay en Neuquén y Zapala y el de San Martín de los Andes es privado, dejando notar que falta en el norte neuquino.

Participaron de la reunión semanal los diputados: Ricardo Rojas, Claudio Domínguez, José Russo, Alejandro Vidal, María Angélica Carnaghi, Beatriz Kreitman, Rodolfo Canini, Luis Sagaseta, Manuel Fuertes y Alfredo Marcote.