Analizan lineamientos de gestión turística para la Ruta del Vino de la Patagonia

noviembre 17, 2011

Hoy se inicia en Neuquén y Rio Negro la primera etapa de las cuatro que conforman el programa. El objetivo fundamental es mejorar la organización y gestión del área de turismo de cada bodega.

La subsecretaría de Turismo informó que técnicos del ministerio de Turismo de la Nación (Mintur), están recorriendo bodegas habilitadas para turismo en Neuquén y Río Negro a fin de comenzar a aplicar el programa de Directrices de Gestión Turística para Bodegas en la Ruta del Vino de la Patagonia.

Los integrantes del equipo de la Dirección Nacional de Gestión de la Calidad Turística, Oscar Bustos y Marina Briñón, arribaron ayer para comenzar con la primera etapa de este programa, que consiste en la realización de un taller de sensibilización.

Estos lineamientos forman parte del Sistema Argentino de Calidad Turística (SACT), que está conformado por una serie de programas de nivel inicial orientados a la búsqueda de calidad en las prestaciones. Aquellos prestadores que en la búsqueda de calidad, cumplan con las recomendaciones, reciben una distinción por parte del Mintur que les permite, posteriormente, certificar diversas normas de calidad.

El programa se lanzó en Mendoza, y la segunda implementación es la que se realizará en la zona de Neuquén y Río Negro, de la que participan, desde hoy, ocho bodegas, cuatro por cada provincia: “la idea es que en muy corto plazo todas las bodegas con actividad turística de la provincia hayan logrado implementar este programa”, expresó Bustos, coordinador del programa

“El objetivo general de este programa es fortalecer el área de turismo de las deferentes bodegas”, informó Briñón antes de iniciar el recorrido por cuatro establecimientos de San Patricio del Chañar.

Según informaron, la ejecución de estas directrices llevará cuatro meses de trabajo. Hoy se iniciará la etapa de sensibilización, que consta del dictado de un taller orientado a referentes de las bodegas, adonde se presentará el programa y se explicará la metodología de trabajo a lo largo del proceso. En la siguiente etapa, se hará un relevamiento en cada bodega a partir de visitas en los diferentes establecimientos.

La primera capacitación del programa, donde se explicará con mayor detalle en qué consisten las directrices, se realizará al mes de este lanzamiento, cuando los técnicos de Nación regresen a la zona para relevar en forma específica lo referido al turismo en las bodegas.

El segundo mes se analizarán los progresos de las bodegas en aquellos puntos que tengan que fortalecer y se hará un análisis en conjunto.

Finalmente, al tercer mes, los técnicos locales ultimarán detalles antes de la evaluación final que se producirá al cuarto mes, cuando los técnicos del Mintur visiten las bodegas y evalúen el grado de cumplimiento de las directrices.

 

Calidad

El Mintur suscribió un convenio marco de cooperación con el Instituto Nacional de Promoción Turística, el Consejo Federal de Inversiones, y Bodegas de Argentina asociación civil, con el objeto de mejorar el desempeño de los actores asociados al turismo del vino e implementar un modelo de gestión integral del enoturismo, específico para la Argentina. El proyecto cuenta con el apoyo y participación de las provincias que componen la ruta del vino en Argentina: Mendoza, San Juan, Neuquén, Río Negro, Salta, Catamarca y La Rioja.

Uno de los cuatro pilares que tiene la Ley Nacional de Turismo es la incorporación del trabajo en calidad, una materia a la cual Neuquén ha adherido desde el inicio de la actual gestión de gobierno, aplicando no sólo estas directrices en bodegas, sino también las Buenas Prácticas en Destinos y el Sistema Inicial de Gestión Organizacional.

Sobre la implementación de todos estos programas, Bustos explicó que “lo que se busca es crear condiciones necesarias para que Argentina sea un destino de competitividad internacional; de hecho, dentro del Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable se ha dado un punto muy importante al trabajo con calidad”.

Agregó que el SACT, se planteó con la intención de crear una identidad, “un colectivo imaginario de empresas que hayan cumplido con ciertos parámetros y a las cuales se les pueda otorgar las placas de distinción”, y remarcó la importancia de que se empiece a identificar a aquel prestador que tiene calidad en su servicio. “Sería óptimo crear esa conciencia colectiva para la gente empiece a exigir a los empresarios que todas las prestaciones que le brinden sean con calidad”.

La decisión de impulsar estas directrices en bodegas se basó en el gran crecimiento que ha tenido el enoturismo en el país desde el 2004 a 2010 que fue del 142 por ciento. Además, hay más de un millón de personas que pasan por la Ruta del Vino de la Argentina aunque no entren a las bodegas. “En nuestro país tenemos casi 170 bodegas con actividad turística, que va desde la visita guiada hasta el spa o el servicio de alojamiento. Se trata de una actividad que está creciendo mucho”, afirmó Bustos, quien además agregó que en la última década “los vinos argentinos se dejaron de hacer a granel y se empezó a trabajar en calidad porque, aparte de ser más redituable, los viñedos daban para el perfil de alta gama”.

El vino argentino es uno de los siete más elegidos a nivel internacional y la provincia de Mendoza, que tiene la mayor cantidad de bodegas del país, ha sido designada hace poco una de las Capitales Mundiales del Vino. “El Estado ante la realidad del crecimiento que ha tenido la actividad turística en bodegas no podía quedar ajeno por eso se crearon estas directrices que son pautas, recomendaciones que se dan al área de turismo de las bodegas para que esa explosión no sea al azar si no con calidad”, concluyó.