Se entregaron tres monturas al hospital de Las Lajas. Moisés Salvo, jefe del área programa del establecimiento, explicó que hay casos en que la única forma de llegar a los pobladores es a caballo.

El ministerio de Salud informó que el hospital José Venier de Las Lajas recibió tres monturas que había solicitado para que los agentes sanitarios puedan acceder a puestos cordilleranos de difícil acceso.

“El norte hace transhumancia y nosotros hacemos veranada, nosotros visitamos al veranador”, explicó Moisés Salvo, licenciado en Enfermería y jefe del área programa del hospital. Además, comentó que en la zona “los agentes sanitarios, hace unos 15 años que no usaban caballos, porque se recorría el terreno en camioneta, motos y cuatriciclos; pero hay casos en los que la manera de llegar a la gente es a caballo”.

Para realizar estas tareas los estancieros prestan sus caballos, pero no pueden prestar las monturas porque suelen estar en uso. Por ese motivo, se planteó esta necesidad y se entregaron las tres monturas, que fueron adquiridas por 50 mil pesos.

Actualmente, el área programa cuenta con siete agentes sanitarios: Ángel Sandoval, Graciela Fuentes, Leonardo Salinas, Miguel Fernández, Cecilia Stakelum, Ida Figueroa y Marcelo Antinao. Algunos se desempeñan en la zona urbana, aunque la mayoría realizan tareas rurales –visitas mensuales– y acciones especiales durante la veranada, durante los meses de enero, febrero y marzo.

“Este año, los recorridos a caballo fueron realizados por Salinas y Fernández”, relató Salvo y recordó cómo se inició la tarea de recorrer puesto a puesto durante esos meses: “Hay una zona cordillerana a la que el hospital no llegaba, por falta de caminos. No podíamos llegar y lo real es que hay muchos veranadores en la zona”.

También destacó el trabajo conjunto con el personal de salud de Loncopué, Aluminé, Villa Pehuenia y Zapala, para delimitar las áreas y coordinar las acciones.

“En los reconocimientos que hemos hecho este año se ubicaron 16 puestos con grupos de personas de distintas edades, en el área denominada Pino Solo”, dijo Salvo y agregó que, durante 2017, “en la zona de Las Chaquiras, encontramos 45 puestos, todos habitados, incluso en uno había una bebé de nueve meses de edad”.

Contar con el relevamiento de datos permite, ante una eventualidad, tener más elementos para actuar. Salvo afirmó que “este año se concluyó que tenemos toda nuestra área conocida, sabemos dónde está cada familia, en qué puesto, cómo se accede al puesto, si es a caballo, a pie o en vehículo, y cómo es el terreno, por si necesitara aterrizar un helicóptero”.

La gente que va a la veranada viene de otros lugares. Los crianceros transitan kilómetros con sus animales (chivos, vacas, caballos) durante varios días camino a la cordillera. “Es mucha cantidad de población. Va gente grande, niños, de todas las edades. Entonces, nuestro hospital se dedica a recorrer puesto a puesto. A esa gente atendemos, es bastante amplia la tarea”, comentó Salvo y detalló que “el agente sanitario, aparte de hacer promoción de la salud y dar consejos, ve en qué condiciones vive la gente, qué hace con la basura, qué hacen cuando carnean y qué precauciones deben tomar”.

Para concluir, Salvo sostuvo que “con los agentes sanitarios, el sistema de Salud llega y la presencia del equipo de salud se nota, porque ves cómo van cambiando algunos hábitos. Es una actividad buena, que requiere compromiso, y que nos acerca a la comunidad”.