Autoridades del EPAS se reunieron hoy con representantes de la Unidad de Gestión de Regularización Dominial de Asentamientos Urbanos Informales (UGRA).

El presidente del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), Mauro Millán recibió hoy a los representantes de la Unidad de Gestión de Regularización Dominial de Asentamientos Urbanos Informales (UGRA), con el objetivo de avanzar en el proceso de regularización del asentamiento ubicado en inmediaciones a la planta de tratamiento de líquidos cloacales Tronador, en el barrio Confluencia de la ciudad de Neuquén.

Durante la reunión, de la que participaron la subsecretaria municipal de Tierras Fiscales, Lilian Zambrano; la directora municipal de asesoramiento de la subsecretaria de Tierras Fiscales, Mariel Bruno y el gerente general del Servicio Neuquén del EPAS, Eduardo Vidal, se acordó la pronta implantación de una barrera forestal dentro del predio de Tronador a fin de mitigar el impacto ambiental de la planta en la urbanización.

En este sentido, se avanzó sobre la gestión e implementación de una barrera sobre los límites Norte y Este del predio y la parquización interna, siendo estos trabajos necesarios para la aprobación de la urbanización del sector colindante a la planta Tronador.

Es importante señalar que estas acciones posibilitarán efectuar la conexión regular de 200 viviendas al sistema cloacal de la ciudad. Actualmente las mismas no cuentan con el servicio y en la mayoría de los casos -según se informó desde el municipio- vierten sus efluentes en forma directa al arroyo Villa María.

Por lo antedicho se concluyó que para resolver el inconveniente de los fuertes olores que se perciben en el sector provenientes del arroyo al que confluyen efluentes, el municipio deberá elaborar el proyecto para regularizar el asentamiento. El ente provincial brindará asesoramiento técnico en materia de agua, saneamiento e impacto ambiental, a fin de poder efectuar las conexiones domiciliarias al sistema cloacal de la ciudad.

Por último, se acordó modificar la traza de la cañería de salida de los líquidos tratados, en un tramo de 220 metros, por haber quedado ubicada debajo de nueve viviendas. Para ello, el ente provincial deberá evaluar técnicamente las alternativas, elaborar un nuevo proyecto para modificar la ubicación de la cañería y evitar inconvenientes con la comunidad.