Acuerdan acciones de cooperación para el tratamiento de residuos sólidos urbanos

marzo 29, 2010

El acuerdo fue firmado por las provincias de Río Negro y Neuquén con la Nación, y apunta a mejorar la gestión de los basurales en las ciudades del Alto Valle y la Confluencia.

El viernes pasado representantes de las provincias de Río Negro y Neuquén y de la Nación suscribieron un acta de intención para coordinar el tratamiento de los residuos sólidos urbanos en las ciudades del Alto Valle y la Confluencia.

El documento fue firmado en Viedma por Pedro Salvatori, presidente de la Agencia de Desarrollo de Inversiones (ADI-Nqn), en representación de Neuquén; Francisco González, secretario General de la Gobernación rionegrina y Homero Bibiloni, secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.

El proyecto tiene como objeto minimizar los impactos negativos que los actuales métodos de gestión, tratamiento y disposición final de los residuos sólidos urbanos que afectan en forma directa los recursos naturales, la atmósfera, suelo y agua, la calidad de vida y la salud de la comunidad, según expresa el documento.

Salvatori recordó que Neuquén tomó la iniciativa -en agosto de 2009- en cuanto a la cuestión de la contaminación y creó la Unidad de Preinversión para la Gestión de los Residuos Sólidos Urbanos, incluida en el plan operativo de ADI-Nqn y con la misión de procurar atraer inversiones privadas de riesgo para su ejecución.

A su regreso de Viedma, Salvatori calificó al encuentro como “positivo” y sostuvo que el objetivo primordial es “acortar los plazos en la instrumentación del programa, ya que el problema de la contaminación es gravísimo y la proliferación de basurales a cielo abierto, con el riesgo que ello implica para la salud de la población, nos preocupar seriamente”.

En Viedma se logró establecer una serie de pautas para analizar la disposición final de los residuos sólidos urbanos “en forma no contaminante y sustentable”, dijo Salvatori, y se refirió expresamente al decreto 1403 del año pasado, en el cual el gobernador Jorge Sapag se refirió al concurso de Río Negro y Nación en la búsqueda de soluciones.

En un futuro encuentro ampliado se convocará a los representantes de todos los municipios de la región, para buscar una solución “a un problema que afecta a todo el Valle y que actualmente, padecen las dos provincias”. El acta, añadió, supone que cada sector buscará financiamiento en organismos internacionales “con énfasis en la participación privada”, indicó Salvatori.

Agregó que “la proliferación de basurales a cielo abierto, la cantidad de familias que trabajan en esos basurales en condiciones realmente infrahumanas, transforman a este problema -además de su aspecto contaminante- en una problemática sanitaria y social”.

Los representantes provinciales y de Nación discutieron además la composición de los residuos, el estudio de cuál será el organismo interjurisdiccional que tomará a su cargo la conducción de este proceso. Para eso, deberá integrarse con representación de los municipios, de las provincias y del gobierno nacional.

También se analizó “la posibilidad de desarrollar una tecnología moderna en función de la composición de los residuos para obtener los máximos beneficios y para ejecutar -por ejemplo- una central eléctrica no contaminante, a través de biomasa, biogás o fertilizantes, venta de materiales inertes de tipo metálicos, que permitan un proyecto sustentable”.

Salvatori dijo que Neuquén está muy avanzada en este tema dado que “los estudios interjurisdiccionales ya se concretaron con la Universidad del Sur; y también, a través de una consultoría, se analizó la composición de los residuos. De aquí en más, el equipo técnico de ADI-Nqn estará abocado a terminar el marco de referencia de la tecnología a utilizar”.

Adelantó que “se sumarán dos aspectos sobresalientes en la agenda de los mandatarios provinciales, para que -en una próxima reunión de gobernadores- ellos puedan discutir”. Se trata de la protección de los recursos hídricos tanto de Neuquén como de Río Negro y el fomento a las energías renovables a partir de recursos naturales, renovables, no contaminantes e inagotables, en función de una explotación razonable de los mismos.