Hoy es un día de mucha alegría. Me unen recuerdos de mi infancia y mi adolescencia, me crié cerca de aquí. Aquí, de chico aprendimos del ejemplo de ustedes, los mismos valores que nos enseñaron nuestros padres, nuestros abuelos y nuestros maestros: la nobleza en la defensa y el engrandecimiento de la patria.

La palabra nobleza viene de los metales nobles, no se tuercen, no se oxidan, no se doblan. Cuando la palabra de lealtad, a veces, ha sido mal interpretada; la palabra nobleza viene a otorgarle claridad y previsibilidad a la coherencia con la que los hombres y mujeres tenemos que honrar para hacer grande la patria.

Quiero, en nombre del gobierno y del pueblo neuquino, agradecerles porque siempre están presentes, custodiando, acompañando. Siempre estuvieron al pie de la trinchera con esos valores de coraje y de generosidad; esa actitud de servicio hacia el prójimo, hacia el otro, para custodiarlo y cuidarlo.

Cuidan y fortalecen nuestras fronteras. No es una simple delimitación de un mapa sino que hacen patria ahí donde a veces no hay nadie, tan solo ustedes. Ustedes los más fuertes y los más duros. En esos lugares ustedes demuestran lo que dice el Papa Francisco. Él dice que las capacidades, que las tenemos todas, sumadas a la disciplina, construyen conducta y ustedes son un ejemplo de conducta.

Todos tenemos capacidades diferentes, en la conjunción de esas capacidades se construye el interés colectivo del pueblo argentino que demanda, requiere y exige unidad plena.

En la Sala de la Independencia este 9 de Julio, después de dos siglos, de 200 años, abrimos la puerta firmando, junto al presidente Mauricio Macri y los gobernadores, una nueva acta fundacional de la patria. Mirando hacia atrás, el agradecimiento y el reconocimiento hacia cada prócer, a cada hombre y mujer, miles y miles que en forma anónima parieron la patria.

El primer siglo fue el de la independencia y emancipación; el segundo siglo fue el de la construcción y el fortalecimiento de la democracia. Y este, el tercer siglo, es el siglo de la convivencia y del diálogo. Para, de la mano del trabajo y la búsqueda incansable, lograr eliminar las injusticias construyendo ladrillo a ladrillo soluciones, en este clamor del pueblo argentino, que es la unidad de la patria.

Ustedes son también auxiliares de la Justicia; también se han sumado al Plan Provincial en la lucha contra este flagelo que es la droga y el alcohol. Contamos y confiamos en cada uno de ustedes. Ustedes forman parte, en este siglo, de la lucha contra este flagelo, en el tráfico y en el narcotráfico. Ustedes tienen una tarea importantísima en cada conexión con el país lindero. Ustedes lo saben y yo, en el nombre del gobierno de la provincia y con todo el apoyo de la Policía de la provincia, quiero venir a brindar un homenaje y un agradecimiento, porque cuando hablo con las autoridades de la Policía siempre me dicen lo mismo: si no fuese por la Prefectura y la Gendarmería no podríamos llevar adelante este trabajo que estamos haciendo en la lucha contra el narcotráfico, en la lucha contra la droga.

Cuando tenía 17 años tuve al alcance de la mano la droga, gracias a los valores y a la educación de nuestros padres, de nuestros abuelos, de cada maestro, el segundo padre y madre que tenemos allí en la escuela, pude decirle que no. Nunca me arrepentí de haberle dicho que no, nunca me arrepentí de elegir jugar al fútbol y, al igual que Rolo (Rolando Figueroa, vicegobernador) que nos criamos acá a dos cuadras, poder venir los viernes a las 7 de la tarde y encontrar una Gendarmería de brazos y puertas abiertas, tendidas, abriéndonos su infraestructura para poder jugar al fútbol.

Por eso, siempre hay un gendarme presente en la vida de uno: cuando recorremos la cordillera, en todos los pasos y a estas bellezas paisajísticas que hacían mención el intendente de Neuquén (Horacio Quiroga), agrego el lago Tromen, cuando de chico podía concurrir a pescar y allí estaban haciendo patria.

Yo quiero decirles que hay mucho por aprender, por crecer y desarrollarse. Dice el Papa que todos somos ignorantes, porque todos los días tenemos algo para aprender. En este tránsito que es la vida quiero decirles que se nos agiliza y se nos facilita mucho el trabajo diario al contar con cada uno de ustedes.

En esa patria grande que todos soñamos y que llegó el momento, ahora, de hacerla realidad sepan que hay un gobierno de la provincia, transitando y caminando, acompañándolos a cada uno de ustedes en esta tarea noble, en esta tarea que es ejemplo y que contagian ustedes a lo largo y a lo ancho de toda la patria. Esta patria es lo que es gracias a la Gendarmería.

Nos sentimos orgullosos y agradecidos de ustedes, de vuestras autoridades, de quienes revistaron la Fuerza, de quienes entregaron la vida, de quienes cayeron en el cumplimiento de sus funciones. Son un ejemplo del debido respeto de los derechos. En este ejemplo encontramos el espejo, el faro en el cual reflejar nuestra actividad diaria. Es la trinchera que a cada uno de nosotros nos toca por decisión propia y por destino. Que Dios, desde arriba, nos acompañe y nos ilumine.

En nombre del gobierno de la provincia y del pueblo neuquino quiero felicitarlos, quiero agradecerles, decirles que estamos totalmente orgullosos del trabajo que ustedes llevan adelante y que se ha hecho muchísimo pero hay mucho, mucho más por hacer y juntos, los neuquinos, los argentinos, sabemos y podemos hacerlo.

Feliz día de la Gendarmería para cada uno de ustedes, a lo largo y a lo ancho de toda la patria.