Corresponde al programa Menos Sal Más Vida, por el cual se reduce la utilización de sodio en los productos panificados.

Tres panaderías de la ciudad de Senillosa fueron certificadas en el marco del Programa Menos Sal Mas Vida y ya producen alimentos más saludables. Antes de entregar los certificados correspondientes en cada comercio, el intendente de la localidad, Hugo Moenne, recibió a los referentes provinciales de Salud y a los representantes de las panaderías.

Recibieron el certificado Arnoldo y Gustavo Pinatti de la panadería Sil Mar, una de las primeras de la localidad y que en septiembre cumplirá 40 años; Eduardo Loza, de la panadería Dulce Maná; y Mirtha Hernández, quien recibió la certificación correspondiente a la panificadora municipal Prani, que es la que elabora productos para las UAF y Centros de Cuidados Infantiles de la localidad.

La referente del departamento de Promoción de la Salud Colectiva de la dirección general de Atención Primaria de la Salud, Alejandra Espinosa dijo que hay varios estudios que “explican que el consumo de sal en la población tiene mucho que ver con el consumo de los panificados”, y agregó que “sabemos que una de nuestras principales causas de muerte son las enfermedades crónicas, dentro de ellas la hipertensión, y también sabemos que si podemos reducir tres gramos diarios el consumo de sal, disminuiríamos mucho la mortalidad por estas causas”.

Indicó que “se evitarían 60 mil eventos cardiovasculares y 2 mil muertes anuales, por lo que es mucho lo que los panaderos pueden hacer para mejorar la salud de su comunidad”.

Por su parte, Moenne dijo estar “muy contento porque se suman a nuestro gran desafío, que es tener una comunidad mejor y más saludable. Estamos haciendo un gran esfuerzo en lo deportivo y en lo cultural desde varios programas de distinta índole para mejorar la salud de toda la población y es fundamental que otros actores se sumen”.

La referente del departamento de Promoción de la Salud Colectiva de la dirección general de Atención Primaria de la Salud, Alejandra Espinosa dijo que hay varios estudios que “explican que el consumo de sal en la población tiene mucho que ver con el consumo de los panificados”.

La certificación otorgada ayer por la cartera sanitaria implica el compromiso de los comercios en relación con la reducción del sodio en los productos panificados, entre otras medidas que promueven la elaboración de productos nutricionalmente más sanos.

Con la adhesión al programa, la panadería se compromete a realizar acciones sostenidas destinadas a reducir el agregado de sodio en los panificados, promover el agregado de fibra en la elaboración de diferentes productos, sustituir el empleo de materias primas que contengan grasas trans, promover métodos de cocción saludable y reducir el tamaño de las porciones en productos de alta densidad calórica.

Espinosa dijo que “el porcentaje que se disminuye de sal al hacer el panificado no hace variar significativamente el sabor del pan, por lo que no nos vamos a dar cuenta y vamos a estar haciendo algo por nuestra salud”.

Desde la panadería Sil Mar, Gustavo Pinatti comentó que antes de conocer el programa “ya veníamos trabajando en este tema, porque la harina que compramos ya viene enriquecida, las margarinas son sin grasas trans y en cuanto a la sal, nosotros cada 50 kilos de harina utilizábamos un kilo de sal, y ahora usamos 750 gramos”.

Por su parte, Eduardo Loza, de Dulce Maná, dijo que “los clientes no dicen nada, y cuando notan algo y preguntan, uno les explica y lo entienden fácilmente”.

En el marco de la actividad, Sergio Baquioni, de la panadería La Baguette, inició las acciones para formar parte del programa, mediante la carta de adhesión, que es uno de los primeros pasos para sumarse a la iniciativa. En Senillosa hay ocho panaderías. Referentes locales y provinciales invitaron a las restantes a sumarse a la iniciativa.

A las tres panaderías de Senillosa, se suman otras tres ya certificadas en Neuquén que son La Espiga Dorada (San Martín 3495), Mishky Ulpu (Belgrano 1450) y Cruz del Sur (Salta 110). En otros municipios se trabaja en la adhesión al programa y próximamente se certificarán las cuatro panaderías de Loncopué.

Desde el departamento de Promoción de la Salud Colectiva del ministerio de Salud y Desarrollo Social indicaron que para lograr la adhesión y luego la certificación de una panadería pueden contactarse al (0299) 4495745 o al correo electrónico saludcolectivanqn@gmail.com.

Del encuentro también participaron la secretaria de Desarrollo Social de Senillosa, Marcela Pacheco; la subsecretaria del área, Amelia Lezcano; y las referentes locales del programa Municipios y Comunidades Saludables, Sandra Castro por el municipio y Aurora Valdez desde el hospital Adolfo del Valle de Senillosa.

Adhesión a la Ley Provincial Nº 2858

En el municipio, Espinoza informó al intendente y a los demás participantes de la actividad sobre la existencia de la Ley Provincial N° 2858 que limita la oferta de sal -cloruro de sodio- en los establecimientos gastronómicos y destacó que “sería un aporte muy significativo que los municipios adhieran a la norma provincial y, a su vez, elaboren su propia ordenanza para facilitar la aplicación de la misma en cada localidad”.

La certificación otorgada ayer por la cartera sanitaria implica el compromiso de los comercios en relación con la reducción del sodio en los productos panificados, entre otras medidas que promueven la elaboración de productos nutricionalmente más sanos.