El subsecretario de Seguridad provincial precisó que la Justicia ordenó el desalojo del lavadero del hospital Castro Rendón.

El subsecretario de Seguridad, Gustavo Pereyra,  sostuvo esta tarde que “la salud pública está por encima de cualquier conflicto” y precisó que la justicia ordenó el desalojo del lavadero del hospital Castro Rendón, ubicado en las dependencias de la calle Santa Fe. Sostuvo que el procedimiento era la única forma de garantizar que “la ropa de blanco, los materiales y medicamentos lleguen al hospital.”

Se refirió así a los incidentes registrados a alrededor de las 17 horas, luego de una orden judicial destinada a garantizar que ese sector del hospital pueda funcionar para asistir a más de 150 personas que se encuentran en situación de internación.

“La ropa de blanco que utilizan muchos enfermeros y profesionales en sus actividades, necesitaba ser trasladada, sacada del lavadero y trasladadas al hospital en razón de que no había ya material para reponer para poder mantener al hospital público en condiciones de salubridad aceptables. Eso lo entendió la justicia porque hubo una presentación de parte del hospital respecto de esta situación, y obviamente se le ha ordenado a la policía garantizar el funcionamiento de una institución tan importante como es el hospital público”, explicó el funcionario.

Pereyra aclaró que esta orden fue notificada con anticipación a la dirigencia de ATE. “Se intimó previamente, se les avisó que se iba a garantizar los suministros que necesita el hospital público, no sólo la ropa de blanco sino también la medicación, como lo hemos hecho en días anteriores, donde hemos garantizado que del depósito lleguen suministros como medicamentos y descartables al hospital, en este caso la ropa de cama”, agregó.

“En el hospital hay cirugías programadas, de todo tipo, cuestiones que no se pueden postergar ni pueden esperar la resolución de ningún tipo de diferencia o conflicto.   Y la Justicia definitivamente ha tomado esta decisión con sentido común”, sostuvo.

Pereyra señaló que “la justicia resolvió y ordenó a la policía garantizar la salud pública bajo estas condiciones. Lo que hemos hecho nosotros, simplemente, es cumplir con esta orden”.