El nuevo edificio se ubica en el Complejo Urbano Educativo de Neuquén. Se ejecutó con un presupuesto de más de 20 millones de pesos y permitirá una matrícula proyectada de 150 alumnos.

Finalizaron los trabajos de la Escuela Especial Laboral Nº 2 en el espacio denominado Complejo Urbano Educativo Neuquén (CUEN), ubicado entre las calles Colón, Belgrano, Antártida Argentina y Elordi de esta capital. En el predio también funcionan las escuelas especiales Nº 15 y Nº 4, el Taller Terapéutico Quellen, el Taller Didáctico y la reciente Escuela Especial Nº 1.

El nuevo establecimiento, que se ejecutó con un presupuesto de más de 20 millones de pesos, ocupa una superficie total aproximada de 3.900 metros cuadrados, de los cuales 834 corresponden al edificio propiamente dicho, que se construyó con una orientación oeste-este y con espacio para una huerta. Los importantes desniveles del terreno (cuatro metros de altura en 75 metros de distancia) requirieron una tarea de movimiento y análisis de suelo.

El nuevo establecimiento, que se ejecutó con un presupuesto de más de 20 millones de pesos.

En esta primera etapa se finalizó con los talleres de carpintería, envasado, conservas y dulces; costura, cuero, artesanías y manualidades; ecoleña, taller de huerta y jardín, y un aula para grupos de integración. Además, tendrá su respectiva área de administración, apoyo y extensión; dirección; secretaría administrativa y archivo; gabinete técnico, psicológico, asistencia social y psicopedagogía.

En cuanto a los servicios, cuenta con sanitarios para alumnos y docentes, personas con movilidad reducida y personal no docente; un depósito de comestibles; otro de limpieza, cocina y sala de máquinas.

El sistema constructivo empleado fue del tipo tradicional, con muros exteriores de ladrillo común y revestimiento en piedra laja rectificada; muros interiores de ladrillo cerámico terminados en revoque fino con pintura al látex y revestimiento cerámico para los sanitarios. Todos los muros cuentan con capa aisladora de tipo cajón (horizontal y vertical) y se ajustan, al igual que la cubierta, a las normas antisísimicas.

El sistema constructivo empleado fue del tipo tradicional, con muros exteriores de ladrillo común y revestimiento en piedra laja rectificada.

La alimentación eléctrica proviene de un tablero principal que se conecta por medio de un conductor Sintenax a través de cañeros y cámaras existentes en el complejo. Internamente la instalación tiene características convencionales y artefactos tipo fluorescentes. Cuenta además con un sistema de calefacción centralizado con equipos generadores de aire y distribución por conductos de chapa galvanizada.

La protección contra incendios se vincula con la red del complejo. Además, el nuevo edificio cuenta con una central de detección y aviso, luces de emergencias, señalización de escape y barrales antipánico en puertas de salida.

En cuanto a los servicios, cuenta con sanitarios para alumnos y docentes, personas con movilidad reducida y personal no docente; un depósito de comestibles; otro de limpieza, cocina y sala de máquinas.