El objetivo fue promover herramientas para intervenir y acompañar a mujeres en situación de violencia de género en el ámbito familiar.

Audio Soledad Crespín – Coordinadora de la Línea 148.

El ciclo de formación para acompañantes solidarias en violencia familiar y de género “Mujeres Acompañando”, finalizó ayer y fue coordinado por el programa interministerial de contención Línea 148.  De los encuentros participaron referentes de organizaciones de la sociedad civil de la ciudad de Neuquén.

La coordinadora de la Línea 148, Soledad Crespín comentó que “la convocatoria fue a mujeres que son parte de organizaciones de la sociedad civil, con la intención de incentivar la posibilidad de que haya mujeres que acompañen a otras mujeres en situaciones de violencia familiar”.

La funcionaria detalló que “los casos de agresión se contemplan en la Ley 1785, que protege la violencia familiar y la menciona específicamente. La ley nombra el acompañamiento que pueden tener todas las personas víctimas de violencia, en todas las instancias de los procesos judiciales. No tiene que ver con el acompañamiento institucional, sino que funciona como un complemento”.

Crespín recordó que “La Línea 148 es un programa de contención y acompañamiento en las violencias que trabajamos. Recibimos consultas, pedidos de asesoramientos, de información, fundamentalmente de mujeres, luego de niñas y niños, adolescentes, personas con discapacidad, y personas adultas mayores”

Es una línea telefónica que funciona las 24 horas, los 365 días del año, “y en el momento de emergencias, tenemos un equipo en el ministerio de Salud y Desarrollo Social que sale al terreno para hacer el acompañamiento”, comentó.

A su vez la directora de Capacitación, Marina Pacheco dijo que “el taller tuvo mucha repercusión y participación de las organizaciones, hay mucho interés de parte de las mujeres de poder ayudar a otras que están atravesando estas situaciones”.

Por la cantidad de llamados de la línea,  la funcionaria detalló que “se creó un software nuevo que brinda determinados datos”. Y agregó que “la cantidad de llamadas son aproximadamente 2060 y la cantidad de situaciones en las que se intervino son alrededor de 1040”.

La directora comentó que “una vez que se detecta un caso de violencia los pasos a seguir es acompañar a la persona, escucharla, no juzgarla, para así poder salir de la situación. Ya que suelen naturalizar el maltrato cuando lo viven, desde la culpa o la manipulación, ya que cuesta que las víctimas se den cuenta. Hay que ayudarla a que entienda que es un derecho tener una vida libre de violencia y hay herramientas para socorrerla”.

Ante cualquier consulta, denuncia o asesoramiento se puede llamar a la línea 148, o acercarse a un centro de salud,  a la oficina de violencia del Poder Judicial en la calle Leloir 881.