Se trata de un espacio que promueve hábitos saludables en niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad que son pacientes del hospital Heller. El primer taller del año se realizó el miércoles en el estadio Ruca Che.

El ministerio de Salud informó que el miércoles comenzó, en el estadio Ruca Che, el primer taller del año del grupo Hábitos de Vida Saludable (Havisa). Se trata de un espacio que funciona desde hace cuatro  años en la promoción de hábitos saludables en niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad, que son pacientes del hospital Horacio Heller.

“¿Para qué sirve una pelota?”, “¿Qué deportes les gustan?”, “¿Qué tipos de danzas conocen?”, “¿Qué es la actividad física?”. Con preguntas de este tipo y una propuesta lúdica inició el taller del que participaron cerca de 30 niños y adolescentes.

El taller está dirigido a chicos con diagnóstico de sobrepeso y obesidad.

Eugenia Gavernet (nutricionista), Ana Aguado (kinesióloga) y Eugenia Urraza (psicóloga), integrantes del grupo Havisa, fueron las encargadas de llevar adelante las actividades con los niños en el estadio del Oeste capitalino. El equipo de profesionales se completa con Carolina Cornejo (kinesióloga) y Cecilia Molinas (médica pediatra).

La jornada ofreció a los chicos y adolescentes un espacio de juego y actividad física, donde pudieron jugar con pelotas, saltar la soga, caminar por las gradas del estadio, correr, y de esa forma moverse e incorporar nociones sobre actividad física y hábitos de vida saludable.

El taller se realiza una vez al mes, con un modelo de abordaje interdisciplinario, y está dirigido a chicos –desde los 5 hasta los 14 años pacientes del hospital- con diagnóstico de sobrepeso y obesidad. Esta instancia de juego complementa al espacio de consultorio, y la finalidad es abordar su salud desde un punto de vista que integre los factores físicos, biológicos, nutricionales y psicológicos.

Este espacio para los chicos también brinda un taller para padres, donde se abordan diferentes formas de tratar el sobrepeso y la obesidad, como el intercambio de información sobre alimentación saludable, el estímulo de la actividad física y los hábitos de vida saludable.

El taller genera un espacio donde los chicos pueden aprender y jugar con información sobre los nutrientes de los alimentos que comen, las porciones y las diferencias entre los productos industriales y naturales.