La propuesta presentada a la subsecretaría de Ambiente tuvo una evaluación técnico legal y, entre las acciones que derivarán de su aprobación, se cuenta que la empresa tendrá un plazo de 60 meses para procesar la totalidad de los residuos especiales almacenados hasta hoy.

La Compañía de Saneamiento y Recuperación de Materiales S.A. (COMARSA) presentó un plan de reducción de volúmenes de residuos especiales y rehabilitación de sitios de almacenamiento a la subsecretaría de Ambiente de la provincia. Luego de pasar la evaluación técnico-legal se estableció que tendrá que un plazo de 60 meses para procesar la totalidad de los residuos especiales almacenados a la fecha y la prohibición de aplicar tratamientos térmicos en la planta que posee en el Parque Industrial Oeste de Neuquén.

Luego de la evaluación realizada por las áreas técnicas de la subsecretaría de Ambiente, y a través de la resolución 321/18 emitida por la secretaría de Desarrollo Territorial y Ambiente, se establecieron las autorizaciones, los plazos, las obligaciones y prohibiciones que la empresa debía cumplir a partir de la aprobación del plan. Se destacó, principalmente, la posibilidad de aplicar una metodología de biorremediación, un tratamiento hasta ahora no utilizado en este tipo de establecimiento.

La biorremediación es un proceso biológico empleado para el tratamiento de suelos contaminados con hidrocarburos. Los microorganismos, principalmente bacterias, presentes en el suelo degradan o alteran las moléculas orgánicas transformándolas en moléculas más pequeñas y no tóxicas. Es un proceso lento, que demanda también condiciones climáticas propicias, pero que puede ser acelerado con el aporte de enmiendas (nutrientes) y oxígeno. El suelo a tratar se lo dispone en pilas (Biopilas) que son regadas y aireadas.

En ese marco, la subsecretaría de Ambiente de la provincia y COMARSA, emplazada en el Parque Industrial de la Ciudad de Neuquén, acordaron el traslado de su actividad hacia su planta ubicada a alrededor de 9 kilómetros de la localidad de Añelo, con prohibición de ingreso de nuevos residuos, y el cese del proceso de Desorción Térmica, utilizado para tratar material con Hidrocarburos, que produce emisiones gaseosas, desmontando el Horno montándolo para aumentar capacidad de tratamiento en el corazón de Vaca Muerta.

El subsecretario de Ambiente, Juan de Dios Lucchelli sostuvo que “Neuquén consolida el proceso de desarrollo de los hidrocarburos provenientes de reservorios no convencionales, generando cada vez nuevos impulsos en la actividad hidrocarburífera, con desarrollos masivos en Vaca Muerta promovidos principalmente por el nuevo Pan Gas, teniendo como consecuencia directa, el incremento de la producción, generando de esta manera fuertes impactos positivos tanto en la matriz energética del país como en la matriz económica local”.

Consideró que “las políticas públicas de todos los sectores deber ser condescendientes con este escenario, donde las temáticas ambientales no pueden ser menos. Ciertamente Neuquén está a la vanguardia a nivel nacional e internacional en normas ambientales, pero desde el ejecutivo debe haber capacidad cierta de implementación, equilibrando todos los intereses de los sectores”.

Respecto de COMARSA, indicó que los hornos de la empresa se encuentran apagados y que se trabaja en un protocolo de intervención a 5 años para tratar el remanente de residuos que ingresaron a su predio a partir de la bio-remediación. Señaló que demanda 5 años tratar el remanente de residuos especiales que aún se encuentran en el predio, dos años más de los que insumiría realizarlo mediante el proceso de quema por horno pirolítico. Pero la opción de la quema ha sido descartada por el fuerte impacto ambiental que significaba la utilización de este método para toda la comunidad.

Comarsa es la única empresa que aún se encuentra dentro del ejido urbano de Neuquén y aún mantiene dentro de su predio 300 mil metros cúbicos de residuos especiales sin tratar. Por cuestiones legales se prohibió el ingreso de nuevo material al predio, pero advirtió que la empresa persistió con la utilización de los hornos. Ante la continuidad de la quema, se decidió aplicar una multa de 4,5 millones de pesos, prohibir a las empresas generadoras enviar más material y quitarle el CAE el permiso para la utilización de los mismos.

A partir de los incentivos promovidos por el Estado Nacional y Provincial para el desarrollo del Plan Exploratorio de Yacimientos No Convencionales con eje en Vaca Muerta, se produjo un incremento incesante en la generación de residuos especiales, principalmente los vinculados a recortes de perforación, agua con hidrocarburos, fondos de tanques y suelos con hidrocaburos, y consecuentemente, un desfase entre esta situación y el escenario propio de las actividades desarrolladas con la finalidad de su tratamiento en los lugares habilitados por la Autoridad de Aplicación, es decir, las Plantas de Tratamiento de Residuos Especiales.

Esto derivó en la existencia de una cantidad cierta a la fecha de residuos especiales sin tratamiento almacenados en las diferentes plantas. Por ello, ante la excepcionalidad descripta, la autoridad de aplicación consideró la necesidad de generar mecanismos complementarios a los existentes, con la finalidad de lograr una reducción de los volúmenes de residuos identificados en esta condición, como así también, activar el proceso de liberación de suelo y material tratado establecido en el Decreto 2263/15 – Normas para la Gestión de Residuos Especiales.